Herramientas de bricolaje

Materiales y herramientas para pintar

Materiales y herramientas para pintar

Autor:

Materiales y herramientas para pintar. En esta lección veremos qué materiales y herramientas son necesarias para pintar de la mano de José Luis Adrados "Pin" y en la parte práctica aprenderemos cómo pintar. 

Para pintar, además de un poco de maña, necesitamos diferentes tipos de materiales y herramientas como rodillos, brochas o cintas de carrocero. A continuación os vamos a contar qué materiales y herramientas son necesarias para pintar, sus características y formas de uso para después poder ponerlo en práctica. 

Cintas de carrocero y papel protector

Antes de empezar a pintar tenemos que hacer un calculo del material que necesitamos y entre ellas está comprar cinta de carrocero (o de pintor) suficiente para contornear las superficies que no queremos pintar como molduras de puertas, apliques de la luz, marcos de ventanas,... Para los rodapies podemos utilizar un papel protector que lo cubra en su totalidad. El suelo lo podemos cubrir con papel o un plástico para evitar manchas de pintura indeseadas. 

Cubo para pintura, bandejas y gavetas

Para aplicar la pintura es necesario un cubo con rejilla. En caso de que no cuente con una rejilla, necesitaremos una bandeja o gaveta para escurrir el rodillo antes de comenzar a pintar para retirar el exceso de pintura y poder cargarlo homogéneamente. Así evitaremos chorretones en la pared y salpicaduras en el suelo. Es mejor llenar con poca pintar la zona de depósito de las gavetas y  rellenar cada vez que se acabe.

Rodillos

En el mercado encontraremos rodillos de diferentes materiales, tamaños y calidades. Hay rodillos muy caros fabricados con buenos materiales, sobre todo en los rodillos de lana y otros muy baratos que son prácticamente de usar y tirar. Lo ideal es moverse por una franja intermedia. Para que un rodillo nos dure mucho tiempo es necesario limpiarlo bien. En principio la pintura se quita solo con agua y después lo lavamos con jabón, aunque la clave está en escurrirlos bien y quitarles el agua para que no se pudran. Es esencial vigilar que no se queda agua en el interior.