Técnicas de bricolaje

Aflojar y fijar tornillos

Aflojar y fijar tornillos

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Para el aficionado al bricolaje, el tornillo es el elemento de unión y fijación con más ventajas. Existen varios modelos, de diferentes tamaños, aunque todos permiten su utilización con cualquier material: ya sea directamente, como en la madera; o bien con la ayuda de tacos de fijación, como en el caso de los muros.

Además, también se pueden emplear en superficies rígidas (como el metal) gracias a las arandelas y a las tuercas. A pesar de que colocar un tornillo parece tarea sencilla, existen una serie de trucos y consejos que hacen que esta labor sea todavía más fácil.

Con el objetivo de que el tornillo entre con una mayor facilidad en la madera, se puede perforar previamente con una broca para madera de un diámetro inferior al del tornillo que queremos insertar.

Utilizaremos una broca avellanadora cuando queramos que no se vea un tornillo. Acoplaremos esta pieza al taladrador para realizar un vacío cónico que permitirá hundir los tornillos avellanados. Después, colocaremos el tornillo y aplicaremos un poco de masilla o pasta de madera, ayudándonos de una espátula. De esta forma, lo ocultaremos por completo.

Si lo que queremos es aflojar un tornillo incrustado en la madera tenemos dos opciones: darle unos golpes secos usando un destornillador y un martillo; o intentar apretarlo más. En el caso de que no consigamos aflojarlo, podemos colocar un soldador caliente sobre la cabeza del tornillo, consiguiendo que el metal se dilate y la madera se reseque, para poder retirarlo finalmente sin ningún problema.