Técnicas de bricolaje

Librería con estructura propia

Librería con estructura propia

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Las estanterías o librerías pueden estar formadas por baldosas adosadas a un muro mediante soportes o tener una estructura propia, convirtiéndose así en muebles móviles e independientes. Para este último caso se pueden utilizar balaustres de madera torneada que encontraremos en almacenes de molduras.

Generalmente, tanto las piezas de remate, las patas, así como los balaustres, se venden ya perforados en sus extremos con el objetivo de facilitar el ensamble de tornillos de doble rosca.

En primer lugar se tiñen a juego con la tela los balaustres, las patas y las piñas de remate. Cuando se haya secado el tinte, con una capa de barniz sintético se protege la madera.

Para insertar los tornillos, hacemos cuatro orificios en los extremos de las baldas utilizando una taladradora eléctrica dotada de una broca para madera.

A la hora de pegar la tapicería, tenemos dos opciones: la primera, utilizar cola blanca; la segunda, sujetarla con grapas que se insertan en el canto posterior de la balda de madera.

Utilizaremos un galón de pasamanería, que se pega con un adhesivo textil, para rematar y ocultar las grapas.

Con unos tornillos de doble rosca que se insertan en los orificios taladrados en las baldas sujetaremos los balaustres y las patas.

Colocaremos unas piñas de madera torneada para rematar, atornilladas de la misma manera que la balda superior.

Acabado de la madera

Las baldas, que pueden ser tanto de tableros artificiales como de madera maciza, se adquieren en los almacenes de bricolaje, donde además te los cortan a la medida que desees. A continuación, se pueden pintar, barnizar e incluso, tapizar. En este caso, las patas, las piñas de remate y los balaustres, admiten múltiples acabados y se han teñido a juego con la tela antes de barnizarlos.