Albañilería

Suelo porcelánico sin obra

Suelo porcelánico sin obra

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En esta tarea os proponemos una solución para cubrir el suelo de una habitación con baldosas de porcelana sin realizar obra.

 Se trata de un material porcelánico con un sistema de colocación en seco, que no precisa obra y se puede poner sobre cualquier tipo de superficie, siempre y cuando ésta esté bien nivelada.
Un trabajo fácil de realizar, rápido y limpio, ya que solo tendremos que encajar las piezas entre sí mediante unas regletas de unión.

Una vez que hayamos calculado los m2 del suelo a revestir, iremos a un centro de bricolaje para elegir el modelo de baldosa que más nos guste y comprar la cantidad de piezas que necesitemos. Éstas se presentan con distintos acabados; algunas imitan la piedra, otras el cemento, el mármol... y también podemos encontrarlas lisas de color blanco, que son las que vamos a colocar nosotros.
Estas piezas tienen una base de polímero, donde debemos insertar las regletas que incluye el kit, para poder unir las baldosas entre sí.


Cuando hayamos pavimentado toda la superficie, pondremos unos rodapiés en todo el perímetro de la estancia, fijándolos con un adhesivo de montaje.

  • Herramientas
  • - Multiherramienta
  • - Espátula
  • - Cortador de cerámica
  • - Cortante
  • - Tijeras
  • - Pistola aplicadora
  • - Cubeta
  • - Espátula blanda
  • Materiales
  • - Baldosas
  • - Regletas
  • - Adhesivo de montaje ultra
  • - Mortero para relleno de juntas
  • - Rodapiés
Paso a paso para instalar un suelo porcelánico sin obra en una habitación:

Paso 1
Después de comprobar que las paredes de la habitación están bien escuadradas, retiramos los restos de cemento y pintura que podamos tener en el suelo, con la ayuda de una espátula. Para obtener un buen acabado, es necesario que el suelo esté a nivel. En caso de no estarlo, aplicamos una pasta niveladora para igualar la superficie o colocamos una manta aislante.

Paso 2
Luego, limpiamos bien todo el suelo con la ayuda del aspirador o una escoba.

Paso 3
Con la superficie totalmente limpia, ya podemos empezar a colocar las baldosas. Lo haremos desde un extremo de la habitación, sin dejar ningún margen respecto a la pared, pues las bases de las piezas llevan incorporadas unas juntas blandas que proporcionan estanqueidad a la uniones. Introducimos una regleta en la base de la primera pieza, teniendo en cuenta que las líneas de ésta deben coincidir con las marcadas en el soporte plástico, y colocamos la baldosa en su posición. Hacemos lo mismo con la segunda pieza y la engarzamos a la primera.

Paso 4
Nosotros, para poder colocar la segunda baldosa, tenemos que realizar primero unos rebajes en los marcos de la puerta. Para ello, presentaremos la pieza contra las jambas a modo de referencia y hacemos los cortes, con una multiherramienta provista de un disco adecuado. Para realizar esta tarea, es conveniente poner un cartón sobre la pieza cerámica, para evitar dañarla.

Paso 5
Cuando hayamos hecho los dos rebajes, colocaremos la segunda baldosa en su posición, uniendo las juntas de goma de ambas con una regleta de unión. Gracias a estas juntas, este pavimento no necesita un rejuntado posterior, de manera que el trabajo resulta muy fácil y limpio.

Paso 6
Continuamos poniendo más baldosas y al llegar al otro extremo de la primera hilera, es probable que tengamos que cortar la pieza para adaptarla al hueco que nos quede. Con un lápiz, trazamos la línea de corte.

Paso 7
A continuación, cortamos la pieza a medida empleando un cortador de cerámica. Esta herramienta se compone de una palanca de presión, con una rueda dentada que raya por donde se quiere cortar y una base donde se coloca la baldosa. Ponemos la pieza en la base y realizamos el corte.

Paso 8
Una vez cortada la baldosa, basta presionar ligeramente para doblar la base de polímero, ayudándonos, si es necesario, con unas tijeras de chapa o un cortador para terminar de cortarla.

Paso 9
Marcamos y cortamos también la regleta, con unas tijeras de chapa. Antes de realizar cualquier tipo de corte, hay que tener en cuenta la posición del anclaje para asegurarnos de que, una vez cortadas, las piezas podrán ensamblarse correctamente.

Paso 10
Luego, insertamos la regleta en la baldosa y la ponemos en el hueco. Gracias a la base de estas piezas, que tienen un sobreinyectado de goma, las baldosas se asientan perfectamente en el suelo.

Paso 11
Vamos ahora a colocar otra fila de piezas de gres porcelánico, en perpendicular a la primera. Si la última baldosa no se ajusta al espacio disponible, tendremos que cortarla para adaptarla al hueco.

Paso 12
Siguiendo el mismo procedimiento, continuamos poniendo más piezas cerámicas hasta cubrir totalmente el suelo de la habitación.

Paso 13
Lo siguiente que haremos será colocar unos zócalos del mismo material que las baldosas en todo el perímetro de la habitación, haciendo coincidir las llagas con las de las baldosas. Para ello, presentamos los rodapiés en su posición, marcamos y las cortamos a medida, con el cortador cerámico.

Paso 14
Para fijar el zócalo en la pared, aplicaremos adhesivo de montaje en la parte posterior las piezas, con la ayuda de una pistola aplicadora.

Paso 15
A continuación, ponemos los rodapiés en su posición, presionando ligeramente para que las piezas queden bien adheridas a la pared.

Paso 16
Para terminar el trabajo, prepararemos una masa tapajuntas de color gris, mezclando el mortero con agua en las proporciones que nos indica el fabricante y la aplicamos en las llagas del zócalo, con una espátula de goma para no dañar el gres porcelánico. Dejamos que el producto se seque el tiempo que nos indica el fabricante.

Paso 17
¡Ya veis lo sencillo y rápido que resulta revestir el suelo de una estancia con este material! Sin obras, sin adhesivos y por consiguiente, sin tiempos de espera. Y, el resultado ¡espectacular! Además, es un suelo fácil de limpiar, que no necesita cuidados especiales y podemos quitarlo cuando queramos, sin esfuerzo, empleando simplemente una ventosa.

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