Carpintería

Soporte para cartas

Soporte para cartas

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En este briconsejo de Bricomanía os mostramos cómo personalizar un soporte para cartas, perfecto para poder tener las cartas de correo nuevas a mano.

En ocasiones, al llegar a casa, traemos tantas cosas que se nos caen las llaves al suelo o dejamos la correspondencia en cualquier sitio y luego nos volvemos locos buscándola. Para evitar perder las cartas y las llaves al llegar a casa, vamos a realizar un práctico soporte para cartas y colocarlo en el recibidor.

Paso a paso para personalizar un soporte para cartas

Soporte para cartasPaso 1
Nosotros partiremos de una puerta veneciana de armario, pero también podéis hacer el trabajo reciclando una vieja persiana de madera.

Soporte para cartasPaso 2
Empezamos lijando suavemente la superficie para mejorar la adherencia del producto posterior y retiramos el polvo producido.

Soporte para cartasPaso 3
A continuación, aplicamos una imprimación selladora con la que taparemos el poro de la madera y facilitaremos el agarre del esmalte. Para realizar este trabajo, es conveniente utilizar una brocha plana, ya que permite acceder a todos los recovecos sin problemas.

Soporte para cartasPaso 4
Cuando el producto se haya secado, damos un esmalte acrílico satinado, empleando la misma herramienta. Teniendo en cuenta las últimas tendencias, nos hemos decantado por un tono morado, alegre y actual, que aportará un toque de color al entorno.

Soporte para cartasPaso 5
Transcurrido el tiempo de secado que indica el fabricante, fijamos una pieza de okume en la parte posterior de la puerta, para evitar que las cartas se caigan.

Soporte para cartasPaso 6
Ahora, completaremos el trabajo colocando unos ganchos autoadhesivos en la puerta, que nos servirán para colgar las llaves. Retiramos el plástico protector...

Soporte para cartasPaso 7
.... y los pegamos en la madera.

Soporte para cartasPaso 8
Por último, fijamos el soporte en una de las paredes del recibidor.

Soporte para cartasPaso 9
Gracias a este pequeño mueble, ya tenemos un lugar en el que dejar las llaves y el correo, nada más entrar en casa.