Seguridad alimentaria

Excesos alimentarios

Excesos alimentarios

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Excesos alimentarios, los peligros de las comidas copiosas, más frecuentes durante las Navidades y otros celebraciones.

Durante diferentes épocas del año (Navidad, bodas, bautizos, comuniones etc.) nos juntamos con nuestros familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc. celebrando comidas y cenas más abundantes e intensivas de lo habitual.

Los excesos alimentarios son comunes y tenemos que prepararnos para poder hacerles frente. A continuación, os proponemos una serie de recomendaciones para afrontar las diferentes celebraciones sin descuidar nuestra salud:

1.- No hay que llegar a la hora de la comida o de la cena con un gran apetito, es decir, no hay que decir: hoy no como nada que luego hay que cenar mucho. Lo ideal es picar algo antes, por ejemplo, frutas, vegetales frescos y crudos, barritas de cereales, etc.

2.- Realizar una actividad física moderada, pudiendo aprovechar el momento en el que vamos a hacer las compras o recados navideños, subir las escaleras en vez de utilizar los ascensores, así como dar pequeñas caminatas de 15-20 minutos.

3.- Tener en cuenta que no solamente engorda la comida, las bebidas alcohólicas son una buena fuente de calorías.

4.- Podemos realizar nuestro diario dietético, en el que anotaremos todo lo que comamos y bebamos, para así poder llevar un mayor control. No solamente hay que tener fuerza de voluntad para no sobrepasar la delgada línea que separa el quedarse bien con el empacho, también hay que saber planificarse.

5.- Desayunar siempre. El hecho de no tomar la primera comida del día implica que a lo largo del día tengamos más hambre, ansiedad y necesitemos saciarnos, con lo que los atracones pueden hacer acto de presencia.

6.- Las celebraciones no es solamente comer, comer y comer, también ampliamos el círculo de amistades, estrechamos las relaciones, etc. con lo que después de comer es mejor no hacer una sobremesa interminable, sino que podemos salir a dar una vuelta, jugar a juegos de mesa o de cartas, huyendo todo lo posible de la mesa de las tentaciones.

7.- Y por último, aunque haya que degustar el menú festivo de nuestros padres, abuelos, primos, o cuñados, siempre tenemos que compensarlo con una dieta rica en fibra, en la que incluiremos cereales integrales, legumbres, frutas o vegetales.