Técnicas de cocina

Compra los alimentos con antelación y congela para ahorrar en Navidad

Compra los alimentos con antelación y congela para ahorrar en Navidad

Autor:

En las fechas próximas a Navidad algunos alimentos sufren grandes subidas de precio. Planifica, compra con antelación, congela y ahorra hasta un 30% en la compra de comida de Navidad.

En épocas en las que la comida resulta más cara, como la Navidad, sé previsor y compra con antelación aprovechando la oferta cuando estén más baratos. El ahorro en los alimentos de Navidad puede ser de hasta un 30%, ya que en los días previos a las celebraciones navideñas algunos productos sufren un incremento considerable de precio. Los alimentos que más tienden a subir su precio son los más tradicionales de esta fecha, como la merluza, la lubina, el besugo, el marisco, el cordero o el solomillo. Por ejemplo, los langostinos pueden llegar a duplicar su valor.

Una buena opción para evitar esa subida de precio y ahorrar es comprar con antelación estos alimentos y congelarlos. La congelación permite conservar los alimentos en perfecto estado hasta el día de su consumo. Congelar es una técnica de conservación que bloquea el posible crecimiento de bacterias y microorganismos y detiene el proceso de deterioro del alimento sin el uso de aditivos ni productos químicos. Si congelamos bien los alimentos no perderán nada de su valor nutricional con respecto al producto fresco.

La clave está en congelar lo más rápido posible y descongelar lentamente durante 24 horas en el frigorífico, de forma progresiva. Además, es importante cuidar el envasado del producto antes de congelar, utilizando bolsas o recipientes aptos para el congelador.

Compra los alimentos con antelación y congela para ahorrar en Navidad

En primer lugar, planifica el menú de Navidad y prepara la lista de la compra con los alimentos que puedes comprar con antelación. Te aconsejamos elegir productos de temporada, que se encuentran en su mejor momento y son más económicos.

Congelar carne:

Todas las carnes se pueden congelar. Aunque, cuando se trata de carnes rojas, como la ternera, se aconseja que antes de congelar se deje reposar en el frigorífico dos o tres días para que resulte más tierna.

El tiempo de conservación varía de una carne a otra: la carne de vacuno se conserva de 10-12 meses, el pollo 8-10 meses y el cerdo y cordero 6-8 meses.

Congelar pescado:

A la hora de congelar pescado, es fundamental que sea muy fresco, con los ojos brillantes y la carne firme. Antes de congelarlo, asegúrate de que esté bien limpio. Una vez limpio, puedes congelarlo entero y sin retirar la cabeza, eso sí, previamente debes quitarle los ojos.

Si el pescado se va a cocinar en filetes o rodajas, córtalo y te recomendamos intercalar una hoja de papel de aluminio o plástico flexible entre una pieza y otra.

El pescado se debe congelar envuelto en papel film o en un recipiente herméticamente cerrado para evitar que el frío del congelador queme el producto o que su olor afecte a otros alimentos.

Congelar marisco:

Todo el marisco se puede congelar y conservar en perfectas condiciones durante 3 meses.

Las nécoras, centollo, buey de mar y camarones, se deben congelar cocidos. Una vez cocidos, envuélvelos en film trasparente ajustado y posteriormente en papel de periódico.

Los berberechos y navajas se congelan crudos, envasados al vacío si es posible o envueltos en film transparente de cocina.

Las almejas se pueden congelar crudas o cocidas, aunque en este último caso se limita más su uso tras descongelarlas. Si decides congelarlas cocidas, congela también el caldo de la cocción para usarlo en recetas de arroz, fideuá...

El bogavante, la langosta, los langostinos y las gambas pueden congelarse crudos o cocidos, y pelados o sin pelar, en recipientes rígidos, en bolsas para congelar o envueltos en film transparente.

Cómo descongelar:

Conviene descongelar los alimentos en frío. Para ello, sácalos 24 horas antes del congelador y déjalos en el frigorífico para que se descongelen progresivamente.

No vuelvas a congelar el alimento una vez descongelado ya que, al romperse la cadena de frío, existe el riesgo de importantes pérdidas de minerales, vitaminas y de su textura original.

Error frecuente al congelar alimentos:

Uno de los errores más comunes al congelar algún alimento es introducirlo en el congelador y colocarlo sobre un producto ya congelado. Al hacer esto, el producto fresco transmite el calor al alimento congelado y descongela levemente la superficie del mismo, por lo que se podría deteriorar.

Para evitar que esto ocurra, pondremos el producto fresco en el congelador sobre los bloques de hielo o directamente en el cajón, pero sin que entre en contacto con otro producto ya congelado.

Además, los arcones o congeladores grandes cuentan con una cesta que se debe utilizar para poner únicamente los productos frescos que vayamos a congelar. Una vez congelados, los colocaremos con el resto y dejaremos la cesta vacía para congelar nuevos productos.

6 claves para una congelación perfecta:
  • Congela solo alimentos que estén en perfecto estado.
  • Cuanto más fresco sea el producto, mejor.
  • Envasa los alimentos al vacío, en bolsas de congelar, envueltos en film transparente o en recipientes herméticos.
  • Coloca los productos en el congelador de forma ordenada, sin apretar.
  • Etiqueta los productos indicando el nombre y la fecha
  • Descongela siempre en frío, dejando 24 horas en el frigorífico