Técnicas de cocina

Consejos para cocinar en la olla rápida (olla a presión)

Consejos para cocinar en la olla rápida (olla a presión)

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La olla rápida, también conocida como olla a presión u olla exprés, es un utensilio de cocina muy popular que nos permite preparar recetas saludables en poco tiempo.

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Antes de ponerte a cocinar con la olla a presión conviene que sepas una serie de cosas que te ayudarán a dominar esta técnica de cocción sencilla y útil. Las ventajas de utilizar este tipo de ollas son muchas, entre otras, ahorramos tiempo y energía, y es una forma de cocinar muy limpia y saludable. Además, los dispositivos de seguridad de las nuevas ollas permiten que tengamos plena confianza al utilizarlas.

Si algo tiene la olla a presión es que acorta mucho el tiempo de cocción de todo tipo de alimentos, reduciéndolo a un tercio aproximadamente. El ahorro en el consumo de energía es considerable y nuestro bolsillo también lo agradece.

El cierre hermético de la tapa de estas ollas impide que se pierdan, durante la cocción, sabores y aromas. Estos utensilios necesitan menos agua y por tanto, los alimentos conservan más sustancias nutritivas que los cocidos en pucheros y cazuelas tradicionales.

La cantidad mínima de líquido que hay que poner en la olla es de un tercio de su capacidad y la máxima, dos tercios. Nunca llenes la olla hasta arriba. Cuando cocines alimentos que se hinchan (garbanzos, alubias...) o produzcan espuma (espinacas, puerros, acelgas...) es mejor llenarla hasta la mitad, evitando así que se obstruya la salida de vapor.

No intentes nunca abrir la olla mientras tenga presión. Una vez finalizado el tiempo de cocción, retírala del fuego y deja que se enfríe, que pierda toda la presión antes de abrirla. Por seguridad y para obtener platos más sabrosos, sigue al pie de la letra las indicaciones del fabricante en cuanto a cantidades, tiempo y presión a utilizar.

En la olla se pueden preparar muchos alimentos, especialmente legumbres, carnes y verduras. Al principio hay que aprender a controlar los tiempos de cocción. Las legumbres y las carnes requieren periodos más largos y mayor presión. Las verduras necesitan menos agua, menor presión y espacios de tiempo más breves.

Por último, debemos tener en cuenta la limpieza. La tapa de la olla siempre tiene que estar bien limpia, así nos aseguramos que tanto el cierre como la válvula funcionan a la perfección.