Vinoteca

Sistemas para conservar el vino abierto

Sistemas para conservar el vino abierto

Muchas veces abrimos una botella de vino y no la consumimos en el mismo día. Hay varias formas para conservarla correctamente durante dos o tres días más.

Una opción es ponerle el corcho a la botella y meterla en la nevera. Allí estará a temperatura baja, algo que ralentizará el proceso de avinagramiento producido por el oxígeno. En el caso del vino tinto, que se debe tomar a una temperatura de 16-18°C, debemos conservarlo en el frigorífico y sacarlo aproximadamente una hora antes de consumirlo para que se atempere. Los vinos blancos y los rosados se pueden consumir directamente, ya que se suelen tomar frescos.

La segunda opción es utilizar autobombas, unos elementos que se venden y se usan cada vez más en las vinotecas y tiendas especializadas. Con ellas se extrae el oxígeno de la botella, aunque se corre el riesgo de extraer también los aromas del vino. Hay varios tipos de autobombas de fácil utilización.

Otra opción es cambiar el oxígeno por nitrógeno, un gas inerte que paralizará el proceso de avinagramiento durante dos o tres semanas. Para ello, se necesita un artilugio especial.

Por último, existe un plástico especial que al meterlo en la botella crea una capa protectora que cubre el vino e impide que se avinagre demasiado rápido.