Karlos Arguiñano en tu cocina

Leche, una fuente de vitaminas, minerales y proteínas

Leche, una fuente de vitaminas, minerales y proteínas

Con la receta "Crepes de champiñones con salsa de albahaca" cubrimos las necesidades de proteínas diarias. Por un lado, contiene proteínas de origen animal, que están presentes en el huevo, la leche y el yogur; y, por otro, las de origen vegetal, en los champiñones.

Además de proteínas, este plato nos proporciona vitaminas A, B, C, D y E; y minerales como el yodo, el calcio, el fósforo, el magnesio y el zinc. Estos crepes nos ayudan a completar el aporte diario de leche, que deben ser 3 vasos al día; o bien 500 ml y un yogur o una porción de queso.

La leche es una buena fuente de vitaminas, minerales, proteínas de calidad y azúcares. Y teniendo en cuenta que apenas contiene grasa (sólo 3,7 g por 100 ml de leche), se trata de un alimento bajo en calorías. Aunque la leche sea entera, la mayor parte de su contenido es agua. La leche aporta calcio, proteínas y otros nutrientes necesarios para la formación de huesos y dientes. Durante la infancia y la adolescencia se aconseja tomar la leche entera, ya que las vitaminas A y D se encuentran en la grasa de la leche.

En la edad adulta es importante mantener un consumo adecuado de leche para favorecer la conservación de la masa ósea. De esta manera, contribuimos a prevenir la desmineralización de los huesos, causa frecuente de osteoporosis y fracturas. Quienes tengan intolerancia a la lactosa, pueden elaborar la receta con la leche que habitualmente consumen: de arroz, de avena, de soja.

La salsa de albahaca, preparada sin aceite, es una buena opción para alegrar los platos y completar su valor nutricional sin miedo al aporte calórico.

Y para finalizar el banquete, podemos decantarnos por un postre de zumo de arándanos o grosella, o compota de arándanos, frambuesa y grosella. Así aprovechamos las bayas de temporada, ricas en antioxidantes. Este menú lo podemos acompañar con un tinto de verano sin alcohol y sin azúcares añadidos. Esta bebida refrescante sin alcohol es una buena opción para acompañar una comida de verano para los obesos, diabéticos y personas con problemas de salud que tengan limitado el consumo de alcohol.