Karlos Arguiñano en tu cocina

Los beneficios del champiñón

El champiñón nos aporta yodo, mineral que forma parte de las hormonas tiroideas responsables de regular numerosos funciones del organismo, entre otras, el metabolismo, la frecuencia, el ritmo intestinal y nuestro estado de ánimo.

Además, contribuye a mantener los huesos y dientes sanos por su contenido en fósforo y sustancias precursoras de la vitamina D, vitamina deficitaria en la población y que interviene en el aprovechamiento de calcio y fósforo para la formación del hueso.

El champiñón también es un gran aliado para controlar nuestro peso, porque contiene mucha fibra y tiene efecto saciante. 

Como en la receta de hoy, el champiñón se puede combinar con todo tipo de alimentos, de manera que pueden acompañar a la pasta, a los arroces, a las ensaladas, a las carnes, a los huevos, a los pescados... Por lo tanto, es una guarnición muy interesante que sirve para aumentar la densidad nutricional del plato sin aportar apenas calorías. Se recomienda utilizarlos ya que permiten regular el comportamiento alimentario y equilibrar la dieta. También alegran nuestros platos y a casi todos nos gustan, por lo que para cuidarse y estar sano no es necesario renunciar a comer rico.

Debemos aprender a escoger las guarniciones y los ingredientes de nuestros platos. Entre las guarniciones sanas y equilibradas están los champiñones, que no requieren una cantidad de grasa importante para su elaboración, quedando muy ricos hechos a la plancha, cocidos o en salsa con otras verduras.

Los colocaremos en la base de la pirámide junto al resto de verduras y hortalizas, siendo un alimento de consumo diario.

En esta ocasión, los cereales están representados por la pasta.

En la salsa de hoy el ingrediente principal, los espárragos trigueros estarán en nuestros mercados de noviembre a marzo, por lo que los tendremos en cuenta a partir de ahora para elaborar nuestra recetas, respetando la recomendación de comprar productos de temporada. Los espárragos trigueros contienen antioxidantes y fibra, que van a protegernos de enfermedades y van a contribuir a equilibrar nuestra dieta.

Los espárragos se acompañan de patata, un alimento excluído en muchos hogares con la falsa creencia de que la patata engorda y no alimenta. Trataremos siempre de acompañar las verduras con alguna patata como en la salsa de hoy para aumentar el aporte de nutrientes y así estar mejor nutridos.

Completamos el menú con una ensalada, una porción de pan, una pieza de fruta y un yogur.

EL MENÚ DE LA NUTRICIONISTA

Comida:

- Ensalada de escarola, puerro y granada
- Milhojas de champiñones
- Pan
- Fruta
- Yogur

Cena:

- Verduras a la plancha con salmón ahumado
- Pan
- Batido de plátano y kiwi