Karlos Arguiñano en tu cocina

Los beneficios de los garbanzos

Hoy tenemos un plato muy llamativo en el que, sin duda, destacan los garbanzos. La legumbre es una fuente de proteínas vegetales que no se acompañan de grasas como las proteínas animales. Sin embargo, estas proteínas no tienen la misma calidad que las proteínas de origen animal.

Los garbanzos nos aportan hidratos de carbono que deben suponer más de la mitad de la energía que consumimos diariamente, por lo tanto nutriente indispensable y mayoritario en toda dieta equilibrada, incluso en la dieta de personas con sobrepeso o diabetes.

Las legumbres precisan de una buena masticación y ensalivación para que se digiera el almidón, ya que si lo comemos rápido la digestión en el estómago resultará pesada y lenta, teniendo posteriormente problemas de gases y dolor abdominal. Por eso es importante masticar lentamente las legumbres.

Los garbanzos son las legumbres que más grasa tienen, pero es una grasa insaturada, de manera que es un alimento de protección cardiovascular. El interés de las legumbres radica también en la presencia de una fibra que ayuda a regular los niveles de azúcar y colesterol, además de prevenir el estreñimiento. Recuerda el dicho popular: "Lentejas, garbanzos y judías ponen el intestino al día".

Según estudios recientes, solo el 35% de los españoles respetan las recomendaciones nutricionales de consumir legumbres dos veces a la semana.

El aceite de oliva añadido en crudo también ayudará a mejorar el tránsito intestinal.

El pan debe estar presente en todas las comidas, aportándonos proteínas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y fibra, aunque sea pan blanco, de manera que la presencia de pan en las comidas favorecerá también la función intestinal..

En el plato de hoy las proteínas más interesantes se encuentran en el zancarrón y en el huevo, que también nos aporta hierro de fácil asimilación y vitamina B12.

En cuanto a las verduras, nunca deben faltar en nuestros platos, ya que aportan fibra, minerales y vitaminas.

Por otro lado, la cañada de los huesos la consumiremos de manera ocasional ya que es un alimento excesivamente graso.

Para completar el menú, desgrasaremos el caldo de la cocción y lo tomaremos antes de la comida, ya que es ahí donde se quedan disueltas todas las vitaminas de los garbanzos, la carne y las verduras. Y para terminar, una rodaja de piña y una infusión de hinojo, que nos evitará molestias digestivas por los gases.

EL MENÚ DE LA NUTRICIONISTA

Comida:

- Caldo de garbanzos, verduras y carne
- Tortilla de garbanzos
- Piña
- Infusión de hinojo

Cena:

- Ensalada Waldorf con espárragos verdes
- Pan
- Fruta
- Leche