Karlos Arguiñano en tu cocina

Pescado para evitar las grasas saturadas

La guarnición de hoy tiene alto valor calórico, pero no debemos privarnos ni de este plato ni de ningún otro que nos apetezca comer durante las fiestas. La clave está en saber compensar y equilibrar nuestras dietas. Si tenemos una guarnición excesivamente calórica, tendremos que moderar la cantidad y acompañarla de un pescado, como el rape, magro sin apenas grasa y cocinado al vapor, como en el caso de la receta de hoy, para compensar el exceso de aceite utilizado para hacer la mahonesa.

Debemos consumir pescado cuatro veces a la semana, ya que de esta manera evitamos en gran medida la presencia de grasas saturadas en la dieta, que son las que nos hacen enfermar.

Como hemos comentado, la guarnición que acompaña al pescado es de alto valor nutricional. El huevo, el bonito y el aceite de oliva contienen grasas cardiosaludables; y las patatas aportan azúcares de asimilación lenta, vitaminas y minerales.

De postre tomaremos una macedonia de frutas, como representante del alimento crudo que debe estar presente en todas las comidas para completar el aporte de fibra, vitaminas y minerales. También incluiremos una cuajada, que nos aporta calcio fundamentalmente (la leche de oveja es la que más calcio tiene). Después de la macedonia y la cuajada, nos dispondremos a degustar los dulces navideños en cantidad moderada para no alterar nuestra salud.

EL MENÚ DE LA NUTRICIONISTA

Comida:

- Ensaladilla rusa con rape alangostado
- Pan
- Macedonia de frutas
- Cuajada

Cena:

- Ensalada de bulgur
- Pan
- Fruta
- Leche