Karlos Arguiñano en tu cocina

Champiñones para fortalecer las defensas

Ésta es una forma atractiva de introducir en la dieta los champiñones y los ajos frescos, verduras que nos previenen de las infecciones y diversos tipos de cáncer.

Los champiñones apenas tienen calorías y gracias a su alto poder saciante, se convierten en el aliado perfecto en una dieta de adelgazamiento

Nos aportan vitaminas del grupo B, de acción antianémica y productora de defensas, además de participar en los procesos en los que se obtiene la energía necesaria para realizar nuestras actividades diarias.

El potasio del champiñón interviene en la actividad muscular y en la regulación de los líquidos del organismo.

Además, nos aportan fósforo, mineral que compone la estructura de los huesos y dientes, participando también en los procesos para obtener energía y en el buen funcionamiento del cerebro, de manera que nos ayudará a mejorar el rendimiento intelectual

Diversos estudios ensalzan el poder antioxidante de los champiñones y su papel esencial en el sistema inmunológico, protegiéndonos de las infecciones y tumores.

Los ajos tiernos tienen una composición similar a la del ajo, pero con menos nutrientes por su mayor contenido de agua. Se sabe que consumidos con frecuencia contribuyen a combatir infecciones y que al producir dilatación de los vasos sanguíneos contribuyen a bajar la tensión arterial. 

Buena costumbre añadir perejil picado, crudo, a nuestros platos ya que los enriquecemos de manera natural en antioxidantes, vitaminas y minerales.

Por otro lado, en este plato tenemos a la mejor de las fuentes de proteína, acompañada de grasas cardiosaludables y sustancias de acción antioxidante, además de vitaminas y minerales: el huevo.

Las gambas completan el aporte de proteínas e introducen minerales interesantes como el yodo, mineral presente sobre todo en los productos de mar y fundamental para que el tiroides funcione correctamente regulando todas las funciones del organismo.

Tanto el huevo como las gambas son alimentos con alto contenido en colesterol pero bajo en grasas saturadas, con niveles importantes de grasas insaturadas, por lo que no representan ningún peligro para alterar los niveles normales de colesterol en sangre.

La nata es un alimento de consumo ocasional, de manera que la colocaremos en la punta de la pirámide.

Los volovanes nos aportan azúcares de asimilación lenta pero al tratarse de un alimento precocinado, lo colocaremos también la punta de la pirámide.

De primero comeremos una ensalada de verduras crudas y de postre un batido de plátano, completando el aporte de vitaminas y minerales como el calcio.

EL MENÚ DE LA NUTRICIONISTA

Comida:

- Ensalada con frutos secos
- Volovanes de ajos frescos, champiñones y gambas
- Pan
- Batido de plátano

Cena:

- Arroz con brochetas de pollo y lomo
- Pan
- Fruta
- Leche