Karlos Arguiñano en tu cocina

Las lentejas mejoran la resistencia física y el rendimiento intelectual

Las legumbres, en este caso las lentejas, son imprescindibles en cualquier dieta para estar bien nutridos. 

También deben incluirse en la dieta de los diabéticos y personas con sobrepeso, a pesar de que hay una tendencia a eliminarlas. Esto es un gran error, ya que la fibra de las legumbres y sus azúcares nos ayudan a mantener los niveles de azúcar más estables en sangre, de manera que así controlamos más fácil la diabetes

En el caso de una dieta adelgazante, esta fibra y estos azúcares nos ayudan a regular el comportamiento alimentario, haciendo que la sensación de hambre no aparezca hasta la siguiente comida.

Esta fibra es importante para regular los niveles de colesterol, de manera que a los enfermos cardiovasculares se les empieza a recomendar un plato de legumbres al día.

Las lentejas tienen un valor calórico normal, es decir, por sí solas no engordan.

Por su alto contenido en fósforo este alimento ayuda a tener una mayor resistencia física. Este mineral, contribuye también a mejorar las funciones del cerebro. Recordamos que las lentejas aportan la mitad de la cantidad de fósforo que necesitamos al día.

La fibra de las lentejas nos puede producir gases. Estas molestias se reducen si se toman en puré y pasadas por el chino (para quitarles la piel) o mezcladas con verduras o patata para que resulten más suaves. También si se añade agua fría al agua hirviendo cuando se están cociendo. Otra opción es añadir condimentos como hinojo, anís o comino, que facilitan la digestión de estos alimentos. 

Por supuesto habrá que comerlas despacio, masticando bien y mezclándolas bien con la saliva, ya que su digestión empieza en la boca.

Está muy extendido el dicho de que las lentejas son muy ricas en hierro, sin embargo, se trata de hierro de difícil absorción por el organismo. Para mejorar el aprovechamiento de este mineral se deben acompañar las lentejas de alimentos ricos en vitamina C, como por ejemplo las espinacas del plato. También se puede comer de postre fruta cruda rica en vitamina C, como kiwis o fresas, que empiezan ahora su temporada. 

Deberemos tener cuidado con los ingredientes que utilizamos para hacer las lentejas, de manera que la tocineta será de consumo ocasional y la colocaremos en la punta de la pirámide.

En esta ocasión, es muy buena elección acompañar las lentejas de espinacas, que van a enriquecer el plato en vitaminas, minerales y fibra. Las vitaminas de las espinacas tienen acción antioxidante, protegiéndonos de las enfermedades degenerativas y aumentando nuestras defensas frente a todo tipo de infecciones. Además, como todas las verduras de hoja verde, son ricas en folatos, vitamina que interviene en la formación de glóbulos rojos y blancos, de manera que evita la anemia y nos aumenta las defensas.

De postre, incluiremos un kiwi que mejore la asimilación del hierro de las lentejas y un flan casero que complemente a las proteínas de las lentejas, aportándonos proteínas de alto valor nutricional y calcio.

EL MENÚ DE LA NUTRICIONISTA

Comida:

- Lentejas con espinacas
- Pan
- Kiwi
- Flan casero

Cena:

- Ensalada de patatas asadas y ahumados
- Pan
- Fruta
- Leche