Karlos Arguiñano en tu cocina

Patata para regular la sensación de hambre y el azúcar

Las hierbas aromáticas nos ayudan en la receta de hoy a cocinar las patatas de una manera saludable, con poca grasa, aportando sabor y sustancias beneficiosas para la salud. Por lo tanto, las hierbas aromáticas deben acompañar a todos nuestros platos, ya que son buenos aliados para nuestra salud, y las colocaremos en la base de la pirámide junto a las hortalizas.

Además, al cocinar las patatas con piel, mantienen mejor sus propiedades nutricionales. Las patatas son una gran fuente de hidratos de carbono, menospreciados y con mala prensa en estos tiempos. Sin embargo, éstos deben estar presentes en todas las comidas para mantener nuestro estado físico y emocional en óptimas condiciones. Además, nos ayudan a regular la sensación de hambre y los niveles de azúcar, de manera que debemos descartar cualquier dieta o teoría que los rechace.

La carne de cerdo tiene fama de ser muy rica en grasa y colesterol y se la descarta de dietas adelgazantes o en personas con problemas cardiovasculares. Sin embargo, se trata de una carne de alto valor nutritivo que puede estar presente en todas las dietas siempre que, como en el caso de todas las carnes, respetemos las cantidades recomendadas: 130 gramos de carne de cerdo por comensal.

La pirámide alimentaria nos indica que el consumo de carne debe ser moderado y 3 veces a la semana debido a la presencia de grasas saturadas. Sin embargo, en la carne de cerdo se ha descubierto que del total de grasa, es mayor la proporción de grasa monoinsaturada o grasa buena, incluso contiene más cantidad de grasa insaturada que otras carnes, como la ternera. Por lo tanto, en gran parte, la grasa que aporta la carne de cerdo es una grasa de efecto protector frente a las enfermedades cardiovasculares. Combinando la carne de cerdo con la de ternera y pollo, tendremos una alimentación sana y equilibrada.

Hay personas que evitan su consumo al pensar que aporta excesiva cantidad de grasa y, por tanto, de calorías, descartándola de las dietas de adelgazamiento. Recordamos que un alimento por sí solo no tiene capacidad para engordar, sino una dieta en su conjunto. Hay partes del cerdo, como por ejemplo el lomo, que tiene menos calorías que el pollo. Sin embargo, las chuletas son una de las partes más grasas, por lo que se puede reducir su efecto cocinándolas a la plancha en lugar de freírlas.

El queso completa el valor nutricional del plato aportando calcio y fósforo. 

De primero, comeremos una ensalada que complete el aporte vitamínico y mineral y de postre una macedonia de frutas.

EL MENÚ DE LA NUTRICIONISTA

Comida:

- Ensalada en gelatina
- Chuletas de cerdo con patatas al horno
- Pan
- Macedonia de frutas

Cena:

- Crema de calabacín con higos salteados y palitos de sésamo
- Pan
- Leche