Karlos Arguiñano en tu cocina

Salsa de tomate, baja en calorías

En la receta de hoy nos encontramos con dos tipos de salsa: la salsa de tomate y la mahonesa.

Salsa de tomate:

La salsa de tomate es una salsa rica en vitaminas, antioxidantes y minerales presentes en el tomate. Es una salsa que no aporta excesivas calorías a nuestra dieta, más bien todo lo contrario, ya que el componente principal del tomate es el agua. 

El tomate contiene más azúcar que otras hortalizas y por este motivo existe la falsa creencia de que el tomate engorda. Sin embargo, es una salsa con pocas calorías.

Mahonesa:

La salsa mahonesa requiere más aceite para su elaboración, de manera que deberemos de ser moderados a la hora de servirla, sobre todo en el caso de las personas con sobrepeso.

Aceite de oliva:

El aceite de oliva presente en ambas salsas, contiene vitamina E, un potente antioxidante natural, que nos previene del envejecimiento. Además, la vitamina E interviene en la formación de glóbulos rojos, teniendo una acción antianémica y también interviene en la fertilidad.

Es una vitamina que en exceso puede dañar la salud, por lo que no debemos tomar suplementos de vitamina E, salvo prescripción médica. 

100 gramos de aceite aportan los requerimientos diarios de vitamina E.

Parte de esta vitamina se pierde con la cocción, pero en la mahonesa se mantiene intacta al no cocinar el aceite.

Tanto la vitamina E como los fitosteroles y el ácido oleico presentes en el aceite de oliva, nos ayudan a prevenir las enfermedades cardiovasculares.

Se recomienda tomar 4 cucharadas de aceite de oliva al día para mantenernos jóvenes y sanos.

Patata:

Las patatas nos aportan en el plato de hoy los hidratos de carbono necesarios para mantenernos con vitalidad y energía.

Salchichas:

El valor nutricional de las salchichas dependerá de la calidad de sus ingredientes, habiendo grandes diferencias entre unas y otras. En general, se trata de una carne de bajo valor nutricional, rica en grasas saturadas y sal, por lo que se tratará de un alimento de consumo ocasional, colocándola en la punta de la pirámide.

Dentro de sus ingredientes puede haber leche o derivados, de manera que los intolerantes a la lactosa o los alérgicos a las proteínas de la leche deberán leer bien el etiquetado.

También pueden contener almidón, de manera que los celíacos no las tolerarán.

EL MENÚ DE LA NUTRICIONISTA

De primero tomaremos una ensalada y de postre una fruta de temporada para completar el aporte de vitaminas, y un yogur para completar el aporte de proteínas y calcio fundamentalmente.

Comida:

Cena: