Karlos Arguiñano en tu cocina

Frutos secos, ricos en proteínas

Chocolate negro:

El chocolate negro nos mejora el ánimo y apenas aporta calorías.

Además, sus grasas no suben el colesterol.

Se trata de un alimento de consumo ocasional por su escaso valor nutricional, por lo que lo colocamos en la punta de la pirámide.

Pistachos:

Los frutos secos (en este caso los pistachos) deben consumirse varias veces a la semana por su riqueza en proteínas y grasas que nos protegen la salud cardiovascular, pudiendo ser una buena alternativa a las proteínas animales. 

Además, son interesantes para los huesos por su riqueza en calcio y magnesio.

Dátiles:

Pueden producir dolor de cabeza.

Tienen muchas calorías debido a su alto contenido en azúcar, de manera que debemos controlar la cantidad.

Puede ser un ingrediente sano formando parte de desayunos o meriendas, ya que nos aporta fibra que nos ayuda a evitar el estreñimiento, vitaminas y minerales necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo, en especial para las personas que hacen deporte intenso.

Helado de vainilla:

El helado es un postre muy nutritivo que puede formar parte de una dieta sana y equilibrada.

Es de especial interés para el niño o persona mayor, ya que se digiere con facilidad.

Puede acompañarse de unos trozos de fruta, presentando así a los niños otra forma diferente de comer fruta, o con unos frutos secos como en esta receta, aumentando así su valor nutritivo.

En definitiva, este postre está hecho con unos ingredientes de alto valor nutricional que aseguran el aporte correcto de fibra, vitaminas, minerales, proteínas, azúcares y grasas.

EL MENÚ DE LA NUTRICIONISTA

De primero comeremos una ensalada de frutas y verduras.

Comida:

Cena: