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Callos a la madrileña, plato de consumo moderado

Callos a la madrileña, plato de consumo moderado

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Análisis nutricional y pirámide alimentaria de la receta tradicional de callos a la madrileña elaborada por Karlos Arguiñano.

Información nutricional de la receta: "Callos a la madrileña"

Es un plato que aporta proteínas, vitaminas y minerales. Sin embargo, sus grasas aumentan el colesterol en sangre. Además, es un plato de valor calórico elevado y de difícil digestión. Las personas con colesterol acompañarán los callos con hortalizas: tomate, pimientos… en lugar del chorizo y la morcilla.

Será un plato de presencia ocasional en nuestra dieta y para consumirlo con moderación.

De postre comeremos una fruta y un yogur.

Pirámide alimentaria:

Los callos son una carne con un contenido graso moderado, de manera que si se cocina de manera saludable, puede formar parte de dietas adelgazantes. Nos aportan proteínas necesarias para el mantenimiento de la masa corporal, para regenerar los órganos lesionados y para la formación de sustancias necesarias para estar sanos. Son ricos en minerales y vitaminas necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Si las comparamos con otras vísceras, su contenido en colesterol es moderado, aunque no hay que olvidar que 100 gramos de callos aportan casi la mitad de colesterol recomendado para todo el día. No suben el colesterol si la ración es moderada, pudiendo formar parte de una dieta sana, variada y equilibrada.

La pata de vaca aporta a este plato minerales como el calcio, magnesio, azufre, silicio y fósforo, además de vitaminas, proteínas y grasas. Por su aporte de minerales, son un alimento recomendado para personas con problemas de huesos y artrosis. La incluimos dentro de las carnes en la zona naranja de la pirámide.

El chorizo y la morcilla los incluimos dentro de los embutidos, siendo alimentos de consumo ocasional por el aporte excesivo de grasas saturadas y sal que perjudican la salud de las arterias y el corazón. Además son alimentos muy energéticos, es decir, que aportan muchas calorías, haciendo peligrar un consumo excesivo de los mismos el mantenimiento del peso. Por estos motivos los colocaremos en la zona roja de la pirámide.

Consejo de la Doctora Telleria:

Si comparamos los callos con otras vísceras, su contenido en colesterol es moderado, aunque no hay que olvidar que 100 g de callos aportan casi la mitad de colesterol recomendado para todo el día.

EL MENÚ DE LA NUTRICIONISTA

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