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Sopa de puerros con sardina vieja y pan, plato para mejorar la digestión

Sopa de puerros con sardina vieja y pan, plato para mejorar la digestión

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La nutricionista nos ofrece la información nutricional correspondiente a la receta de sopa de puerros y pan con sardina vieja de Karlos Arguiñano.

Información nutricional de la receta: "Sopa de puerros con sardina vieja y pan"

Las sopas nos hidratan aportándonos un agua, necesaria para el buen estado y funcionamiento de todas nuestras células. Además, esta sopa nos aporta sustancias que mejoran la digestión, estando recomendada en especial para mejorar el estado digestivo después de un exceso, para personas con estómagos delicados y también para las personas mayores.

De postre comeremos una fruta y pudin de coco, postre muy nutritivo que aporta proteínas de calidad, azúcares, grasas, vitaminas A, D, E, C, B y minerales como el calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio, zinc, sodio y cobre. Este postre se recomienda a personas con bajo peso, problemas para masticar y en general para personas que requieran un aporte nutritivo y calórico extra, ya que se trata de un plato que incrementa considerablemente el aporte de nutrientes de la comida. Sin embargo, no se recomienda a personas con colesterol, triglicéridos, diabetes o sobrepeso. En cualquier caso, se recomienda una ración moderada, por su alto valor calórico y por la presencia de grasas saturadas y colesterol.

Pirámide alimentaria:

Los puerros tienen compuestos de azufre de acción antioxidante que nos protegen del cáncer. Tienen un efecto depurativo y diurético, ayudándonos a eliminar las toxinas del organismo y a evitar la retención de líquidos. Nos ayudan a mejorar la digestión. Buena fuente de fibra, ayudándonos a prevenir el estreñimiento. Los incluimos dentro de las hortalizas en la zona verde de la pirámide.

El pan viejo aporta azúcares de asimilación lenta que nos dan energía y nos ayudan a no tener hambre entre horas. Además aporta fibra necesaria para que no tengamos estreñimiento. También aporta vitaminas del grupo B necesarias para que tengamos un correcto metabolismo y para mantener el sistema nervioso en equilibrio. Representa a los cereales que deben estar presentes en todas las comidas para que la dieta sea completa y equilibrada.

El aceite de oliva virgen extra nos ayuda a tener el corazón y las arterias sanas. Además mejora el proceso digestivo. También frena el proceso de envejecimiento y es bueno para los huesos. Sin embargo, aporta muchas calorías, de manera que no sobrepasaremos las 4 cucharadas soperas al día.

La grasa de la sardina es rica en omega-3, de manera que reduce los niveles de colesterol y triglicéridos y evita la formación de trombos en la sangre. Por este motivo se aconseja el consumo de este pescado y de todos los pescados azules 2-3 veces a la semana para prevenir las enfermedades cardiovasculares. Es un alimento que fortalece los huesos por su contenido en vitamina D y calcio, sobre todo si la comemos con espinas. La sardina nos aporta también proteínas de alto valor nutricional, necesarias para mantener la masa muscular, crear defensas y para tener un óptimo metabolismo. También aporta minerales como el hierro y el yodo, necesarios para el buen funcionamiento del organismo. Es mejor comer sardinas frescas, ya que la sardina vieja tiene mucha sal, no estando recomendada para personas con hipertensión y con problemas de retención de líquidos. La incluimos dentro de los pescados en la zona naranja de la pirámide.

Consejo de la Doctora Telleria:

Aprovecharemos el pan duro, para hacer un desayuno saludable cociendo los trozos de pan en leche fresca. Le añadimos un poco de azúcar y canela y una especie de torrija para chuparse los dedos.

EL MENÚ DE LA NUTRICIONISTA

Comida:

Cena: