Karlos Arguiñano en tu cocina

Sonajero Mateo Lamosa Arzak

Sonajero Mateo Lamosa Arzak

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Hoy vengo con más ojos de niño que nunca, con un juguete de un bebé... ¡un sonajero! Sí, como suena...nunca mejor dicho. La historia es muy fácil de entender...

Lo hemos llamado el sonajero "Mateo Lamosa Arzak". Mateo es mi nieto y este sonajero es un pequeño detalle cariñoso que hicimos para el segundo hijo de mi hija Elena.

Esta creación ha sido como un juego. Consiste en lo siguiente: se fríen trocitos de avellanas o almendras en aceite y se deja congelar este aceite de oliva con los frutos secos en unos moldes rectangulares aptos para ello.

Cuando estén congelados se desmoldan, se envuelven en pasta filo (sellando los bordes con clara de huevo) y se mantienen en el congelador.

Al momento de servir los "sonajeros" se fríen. El aceite congelado dentro se deshace pero, como no es agua, no salta al freír y el aceite de dentro que estaba antes congelado se diluye en el aceite de la sartén. Se sacan para escurrirlos a un plato con papel de cocina. Los podemos espolvorear con azúcar glass.

Los frutos secos de dentro al mover el "sonajero" ya frito, suenan como tal. Son perfectos para acompañar un postre de natillas, crema inglesa, helado o para servirlo con un café.