Karlos Arguiñano en tu cocina

Kiwano

Kiwano

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Hoy me gustaría hacer cercana una fruta lejana: una fruta, por cierto, con una forma muy particular: el kiwano. El kiwano (Cucumis Metulíferus) o también llamado pepino silvestre o pepino cornudo, es una fruta de la familia de las cucurbitáceas (familia de la calabaza, melón, sandía, pepino...).

Es originario de Nueva Zelanda, aunque en la actualidad se cultiva también en Kenia, Brasil e Israel.

Por esta disparidad de zonas de producción, están disponibles durante todo el año en los mercados europeos.

El gran beneficio que propone este fruto es que madura durante todo el año, por lo cual podemos disponer de él en cualquier época, según nuestro antojo.

Su cáscara está cubierta de espinas carnosas y su pulpa es gelatinosa y está repleta de pepitas. Su piel es muy gruesa, pero no es comestible. Tiene color amarillo con manchas anaranjadas, mientras la pulpa gelatinosa es de un color verde vidrioso y muchas pepitas. En cuanto a su tamaño y su peso, el kiwano tiene una longitud de 10 centímetros aproximadamente y un peso de 200 gramos.

Karlos: Es una de las frutas que más me han llamado la atención, lo he visto muchas veces para decorar centros de fruta. Lo he comido sobre todo en desayunos¿ Cuando estoy de viaje y tengo que desayunar en los hoteles, aprovecho para probar las frutas de la zona. Si estoy en Brasil y veo kiwanos en el buffete del desayuno, ¡¡les doy caña!!

Juan Mari: Tiene un sabor muy particular¿ agrio, pero a la vez refrescante, parecido al de un pepino, pero de más punzante acidez y mucho más refrescante. Se puede comer sólo, al natural o acompañando a diversos platos de carne (con jamón, como se hace con el melón) o pescado como guarnición o por supuesto, como ingrediente en ensaladas.

Para su consumo fresco, se corta por la mitad longitudinalmente y con una cuchara se extrae la pulpa que deberemos tamizar para eliminar las semillas. El jugo de kiwano se puede mezclar con jugo de otras frutas o mezclarlo con crema o leche.

Tiene muchas semillas, pero a diferencia de la dureza o rigidez de otras frutas de esta familia (melón o sandía), estas pepitas no molestan en absoluto, son mas pequeñas. Más blandas y van envueltas de un jugo de gran gelatinosidad que resultan fáciles de deglutir.