Ensaladas y verduras

Receta de Pimientos verdes rellenos de manitas de cordero

Ingredientes
  • - Para 4 personas:
  • 8 ó 16 manitas de cordero (dependiendo del tamaño)
  • 8 pimientos verdes
  • 1 cebolla
  • 1 cabeza de ajo
  • 1 zanahoria
  • huevo batido y harina (para rebozar)
  • agua
  • aceite virgen extra
  • sal
  • - Para la salsa:
  • 1 pescuezo de cordero
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada de harina
  • 1 vaso de vino tinto
  • 1/2 copa de brandy
  • agua
  • sal
  • aceite virgen extra
  • 1 rama de tomillo
  • perejil
Elaboración de los pimientos verdes rellenos de manitas de cordero

En la olla rápida con agua hirviendo, pon a cocer las manitas de cordero. Añade una cabeza de ajo, una zanahoria y una cebolla en entero. Sazona. Pon la tapa y cocina (al 2) durante 25 minutos a partir de que empiece a salir el vapor. Deja templar, retira las manitas, quítales el hueso y reserva.

Lava los pimientos y colócalos en la bandeja del horno. Rocíalos con un chorrito de aceite y sazona. Hornea a 180º C, durante 30 minutos.

Quítales la piel a los pimientos y colócalos en una fuente. Ábrelos por la mitad a lo largo, coloca en el medio una manita de cordero y envuélvela con el pimiento. Pásalo por harina y huevo batido y fríelos en una sartén con un buen chorro de aceite, (1 minuto por cada lado). Retira a una fuente con papel absorbente para escurrir el aceite.

Para hacer la salsa, pon en una cazuela un chorrito de aceite y echa el tomillo. Pica una cebolla y una zanahoria e incorpora. Añade los 3 dientes de ajo pelados y enteros. Agrega el pescuezo de cordero y rehoga a fuego fuerte. Añade una cucharada de harina y remueve. Incorpora el brandy, el vino tinto y un vaso de agua. Sazona y deja cocinar durante 25 minutos. Retira la espuma. Cuela la salsa y deja reducir en un cazo. Sirve los pimientos rellenos de manitas de cordero en una fuente, rocía con la salsa y adorna con perejil.

Consejo 

El pescuezo de cordero es una pieza muy grasa que se vende con hueso, por lo que tiene mucho desperdicio. Generalmente se utiliza en la preparación de guisos y sopas, aunque también se emplea en menestras, estofados y adobos.