Ensaladas y verduras

Receta de Pimientos rellenos de cuello de cordero

Receta de Pimientos rellenos de cuello de cordero

Autor:

Pimientos rellenos de cuello de cordero, la receta que nos presenta Karlos Arguiñano.

Ingredientes
  • Ingredientes (4p):
  • - 1 o 2 cuellos de cordero
  • - 12 pimientos de piquillo
  • - 8 chalotas
  • - 1 cebolla
  • - 1 zanahoria
  • - 1 pimiento verde
  • - 1 cucharada de harina
  • - 1 vaso de vino tinto
  • - agua
  • - aceite de oliva
  • - sal
  • - perejil
Elaboración

Para hacer el relleno, introduce los cuellos de cordero y unas hojas de perejil en una olla con abundante agua. Sazona. Tapa y cocina (al 2) durante unos 40 minutos a partir de que empiece a salir el vapor. Con la ayuda de un cazo retira la espuma (reserva el caldo). Desmiga los cuellos de cordero y pica bien la carne. Reserva.

Pica las chalotas, ponlas a pochar en una sartén con un chorrito de aceite. Sazona y cuando la chalota esté doradita añade la carne del cordero. Saltea todo bien. Deja templar para poder rellenar los pimientos del piquillo. Rellena los pimientos y reserva.

Para hacer la salsa, pica la cebolla, el pimiento verde y la zanahoria. Pon todas las verduras a pochar en una cazuela con un chorrito de aceite. Sazona y cuando estén ya pochadas añade la harina. Cocínala y vierte el vino tinto. Mezcla bien y agrega dos cazos del caldo que has reservado. Deja reducir durante unos 10-15 minutos. Pasa la salsa por un pasapurés.

Coloca los pimientos en una sartén y vierte por encima la salsa. Cocina todo bien unos 4-5 minutos.

Para emplatar, coloca 3 pimientos en cada plato y por encima la salsa. Decora con perejil y sirve.

Consejo

A pesar de que el pimiento del piquillo era conocido en toda Navarra, hasta hace un par de décadas o tres no se plantaban para venta, sino para consumo propio. A finales de los años 60, Lodosa, como tantos otros pueblos del Valle del Ebro, era un lugar elegido para el veraneo de familias de comunidades limítrofes. Estos veraneantes consumían los productos de la zona y, entre ellos, los pimientos del piquillo. La fama de su calidad fue corriendo de boca en boca de modo que muchos, al terminar el verano, se llevaban algunos botes para casa. A partir de ahí, los Pimientos del Piquillo de Lodosa han adquirido un prestigio casi mítico.