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Receta de Empanadillas y cestitas de ropa vieja

Receta de Empanadillas y cestitas de ropa vieja

Autor:

Receta de empanadillas y cestitas de ropa vieja, un plato delicioso con carrilleras de ternera y verduras. Receta de Karlos Arguiñano.

Ingredientes
  • - Para 4-6 personas:
  • 16 obleas para empanadilla
  • 3 carrilleras de vaca
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento morrón rojo
  • 2 dientes de ajo
  • agua
  • aceite de oliva
  • sal
  • perejil
Elaboración

Pon a cocer las carrilleras en una olla rápida con un poco de agua, sal y un manojo de perejil. Cierra la olla y cocina al 2 durante 30 minutos a partir de que empiece a salir el vapor. Retira las carrilleras, deja templar y desmenúzalas.

Para hacer las cestitas, extiende la mitad de las obleas sobre una superficie lisa y agujerea con un tenedor para que no se hinchen al hornear. Retira el papel, pon cada oblea sobre un cuenco pequeño colocado boca abajo y dales forma de cestita. Colócalas en dos bandejas de horno forradas con papel de horno y hornea a 200ºC, durante 10-15 minutos. Reserva.

Trocea los dientes de ajo y ponlos a dorar en una sartén con un chorrito de aceite. Añade la cebolla y los pimientos cortados en juliana, sazona y cocina a fuego medio hasta que todas las verduras estén bien pochadas. Pon a punto de sal y añade las carrilleras. Saltea y deja templar.

Estira el resto de las obleas en una superficie lisa y coloca en el centro un poco del relleno de carne y verduras. Moja con agua los bordes de cada oblea, cierra y presiónalas con un tenedor para que se sellen bien. Fríe las empanadillas en una sartén con aceite caliente y escúrrelas sobre papel absorbente de cocina.

Rellena las cestitas horneadas con el relleno de carne y verduras y colócalas en un plato. Pon a un lado las empanadillas fritas y decora con una hojita de perejil. Sirve.

Consejo de Karlos Arguiñano para preparar empanadillas

Las empanadillas en el horno pueden prepararse con antelación y para conservarlas bien, no las tapes calientes ni las guardes en la nevera ya que la masa se ablanda y perderían toda la gracia. Si las fríes, no las rellenes demasiado ya que corres el riesgo de que se abran y a la hora de consumirlas, hay que hacerlo en el momento ya que se reblandecen.