Pescados y mariscos

Receta de Rape negro con tinta de calamar

Receta de Rape negro con tinta de calamar

Autor:

Rape negro, una deliciosa receta de pescados elaborada por el cocinero Enrique Fleischmann y acompañada por tinta de calamar.

Ingredientes
  • - Para 2 personas:
  • 1 cola de rape negro de 500 g (si no encuentras rape negro puedes utilizar rape o pejesapo común)
  • 2 patatas
  • 2 tomates rama
  • 10 ajos frescos
  • 2 dientes de ajo
  • 3 bolsas de tinta de calamar
  • agua
  • aceite de oliva
  • sal
  • flores de cebollino
Elaboración de la receta de rape negro con tinta de calamar

Extiende la tinta de calamar sobre un papel de horno con una espátula. Coloca el papel sobre una bandeja apta para el horno y hornea a 100ºC, durante 10 minutos. Retira la tinta de calamar tostada del papel y rómpela hasta hacer un polvo. Pon a calentar abundante aceite en un cazo y añade el polvo de calamar. Cuando la temperatura del aceite sea de 100ºC, introduce la cola de rape limpia, sin espinas, troceada y sazonada. Remueve con frecuencia mientras se confitan los trozos de rape.

Cuece las patatas con su piel en un cazo con agua que cubra y una pizca de sal durante 15 minutos. Escurre y córtalas en cuartos. Saltea las patatas con los ajos frescos en una sartén con un chorrito de aceite. Reserva.

Retira el pedúnculo a los tomates y hazles en el otro extremo un corte en forma de cruz con el cuchillo (para retirar más fácilmente la piel). Escáldalos durante unos segundos en un cazo con agua hirviendo e inmediatamente déjalos enfriar en un bol con agua fría. Retira la piel, córtalos en medias lunas y ponlas en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Pica los dientes de ajo, repártelos por encima de los tomates y aliña con un chorrito de aceite y una pizca de sal. Hornea a 150ºC, durante 30 minutos.

Sirve los tomates asados y coloca encima los ajos frescos salteados. Pon las patatas alrededor y encima los trozos de rape negro. Decora con flores de cebollino.

Consejo sobre el rape

Sabremos que el rape está fresco si su carne tiene consistencia firme, sus ojos son brillantes y no están hundidos y mantiene el olor marino poco pronunciado. Para que se conserve en óptimas condiciones lo mejor es comprarlo en el último momento antes de volver a casa.

Si se va a consumir en el día o al día siguiente, se colocará en la parte más fría del frigorífico o en caso contrario en el congelador.