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Receta de Crema de queso con miel

Receta de Crema de queso con miel

Autor:

Enrique Fleischmann prepara un postre de crema de queso con compota de manzana, miel y sésamo.

Ingredientes (2 personas):
  • 250 g de queso semicurado
  • 1 manzana
  • 30 g de nueces peladas
  • 100 g de miel
  • 10 g de azúcar
  • 300 ml de nata
  • 100 ml de leche
  • aceite de oliva
  • 1/2 vaina de vainilla
  • 1 cucharada de sésamo garrapiñado
  • 1 cucharada de sésamo de ciruelas
Elaboración de la receta de crema de queso con miel:

Para hacer la espuma de queso, retira la corteza al queso, córtalo en dados y deja que se fundan en un cazo. Agrega el azúcar, la leche y la nata líquida. Bate con la varilla y cuando esté bien diluida, deja templar. Rellena el sifón con la crema, incorpora la carga y deja enfriar en el frigorífico durante 40 minutos.

Para hacer la compota, pela la manzana, retira las pepitas, córtala en medias lunas y cuécelas en un cazo con unas gotitas de aceite. Agrega la mitad de la miel. Abre la vaina de vainilla, retira las semillas e incorpora las semillas y la vaina. Añade las nueces y cocina a fuego suave durante 15 minutos. Deja templar.

Para hacer miel con sésamo, mezcla en un bol el resto de la miel con el sésamo garrapiñado y el sésamo de ciruelas.

Rellena las copas con la compota. Retira el sifón del frigorífico, agítalo y vierte la espuma de queso sobre la compota. Pon encima la miel de sésamos y sirve. Puedes presentar las copas sobre una fuente amplia cubierta con un poco de sésamo garrapiñado y sésamo de ciruelas.

Consejo:

La miel se usa principalmente en la cocina y la pastelería, como acompañamiento del pan o las tostadas y como aditivo de diversas bebidas tales como el té. Al ser rica en azúcares como la fructosa, la miel es higroscópica (absorbe humedad del aire), por lo que el añadir una pequeña cantidad a panes y pasteles hace que éstos endurezcan más lentamente. La miel virgen también contiene enzimas que ayudan a su digestión, así como diversas vitaminas y antioxidantes. Por esto suele recomendarse el consumo de la miel a temperaturas no superiores a 60°C, pues a mayor temperatura empieza a perder propiedades beneficiosas al volatilizarse algunos de estos elementos.