Sopas y cremas

Receta de Sopa fría de puerro con manzana y huevas

Receta de Sopa fría de puerro con manzana y huevas

Autor:

Deliciosa receta de sopa fría con el puerro como ingrediente principal, de la mano del cocinero Karlos Arguiñano.

Ingredientes (4-6 personas):
  • 6-8 puerros
  • 1 cebolla
  • 2 patatas
  • 2 esqueletos de pollo
  • 200 gr. de leche evaporada
  • 2 manzanas
  • 1/2 limón
  • 2 hojas de gelatina
  • 4 cucharadas de huevas de trucha
  • agua
  • aceite de oliva
  • sal
  • perejil
Elaboración de la receta de Sopa fría de puerro con manzana y huevas:

Para la gelatina de manzana, haz un zumo en una licuadora con los gajos del limón (así, al incorporar la manzana, ésta no se oxidará). Corta las manzanas en medias lunas, ponlas también en la licuadora y licua. Retira la espuma que pueda tener el zumo y reserva. Pon las hojas de gelatina en un cuenco con una cucharada de agua bien caliente y cuando se diluyan añádelas al zumo de manzana. Mezcla bien, pasa todo a un molde o cubitera de silicona y deja enfriar hasta que cuaje. Desmolda y corta en dados.

Para el caldo, limpia los puerros y separa la parte verde de la blanca. Pon en una olla rápida los esqueletos de pollo, lo verde de los puerros, un manojo de perejil y una pizca de sal. Cubre con agua, cierra la olla y cocina (al 2) durante 5 minutos a partir de que empiece a salir el vapor. Cuela el caldo y resérvalo.

Para la sopa, corta lo blanco del puerro en rodajas, trocea la cebolla y pon todo a pochar a fuego suave en una cazuela con un poco de aceite y una pizca de sal. Una vez pochadas las verduras, agrega las patatas troceadas y el caldo y cocina a fuego suave durante 15 minutos. Retira la espuma o grasa que pueda tener después de la cocción y tritura con la batidora eléctrica. Cuela la sopa y deja que se enfríe. Una vez fría, añade la leche evaporada, mezcla y prueba el punto de sal.

Coloca unos dados de gelatina de manzana en un plato hondo y sirve la sopa de puerros. Acompaña con unas huevas de trucha y decora con una hojita de perejil.

Consejo:

La leche evaporada se mantiene durante varios meses en buenas condiciones en un lugar fresco y protegido de la luz. No obstante, una vez abierta, debe guardarse en el frigorífico y consumirse en 3-4 días porque se puede contaminar fácilmente.