Sopas y cremas

Receta de Sopa fría de aguacate con boniato

Receta de Sopa fría de aguacate con boniato

Autor:

Karlos Arguiñano nos prepara una receta en la que combina ingredientes como los aguacates y el boniato, dando lugar a una sopa fría que no nos dejará indiferentes.

Ingredientes (4-6 personas):
  • 4 aguacates maduros
  • 2 esqueletos de pollo
  • 1 vaso de leche evaporada
  • 1 boniato
  • 1 limón
  • agua
  • aceite de oliva
  • sal
  • perejil
Elaboración de la receta de Sopa fría de aguacate con boniato:

Pon los esqueletos de pollo en la olla rápida con abundante agua, dos ramitas de perejil y una pizca de sal. Cierra la olla y cocina (al 2) durante 5 minutos a partir de que suba la válvula de seguridad. Cuela y deja que se enfríe.

Parte 3 aguacates por la mitad, deshuesa y saca la carne (con la ayuda de una cucharilla) a un bol. Agrega el zumo de medio limón. Tritura con la batidora eléctrica. Vierte parte del caldo de pollo y sigue triturando. Añade la leche evaporada y tritura. Pon a punto de sal. 

Pela el boniato y córtalo en juliana. Fríelo en una sartén con abundante aceite caliente. Retira a una fuente con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Pela el último aguacate, deshuésalo y pica la carne. Reserva. Sirve la sopa en plato hondo y coloca en el centro un poco de aguacate picado y boniato frito. Decora con una hojita de perejil.

Consejo:

El boniato es un tubérculo tropical parecido a la patata. Se diferencian en que el boniato tiene una piel más gruesa y una forma más alargada, pero, sobre todo, en el sabor, que es más dulce.

Nutrición:

Este plato es muy recomendable para todos: niños, jóvenes, adultos, deportistas, embarazadas, madres lactantes y mayores. 

Por su aporte de antioxidantes y grasas de tipo monoinsaturado, se recomienda su consumo, especialmente, a quienes tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Las grasas monoinsaturadas tienen la propiedad de reducir las tasas de colesterol total en sangre, ya que elevan denominado "colesterol bueno". 

En cuanto al aporte vitamínico de la receta, son tres las que merecen más atención por su acción antioxidante: la vitamina C, el betacaroteno y la vitamina E.

Estas vitaminas contribuyen a reducir el riesgo de múltiples enfermedades; entre ellas las cardiovasculares, las degenerativas e, incluso, el cáncer. 

Además, por su riqueza en magnesio y potasio, y por su bajo aporte de sodio, esta receta es muy recomendable para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. 

La leche evaporada es una leche a la que se le ha quitado el agua, por lo que su densidad en nutrientes es mayor. De esta manera, enriquece el aporte nutricional de la receta, fundamentalmente, en calcio y proteínas.

Para conseguir un menú equilibrado, podemos elegir como plato principal unas anchoas al vapor acompañadas de pimientos rojos, que nos aportará omega 3 y más antioxidantes para nuestro corazón. Y de postre unas cerezas, que también tienen muchos antioxidantes.