Decorar salón-comedor

Sala estilo Gaudí

Sala estilo Gaudí

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En Decogarden, os vamos a mostrar cómo cambiar un salón que se ha quedado anticuado para crear un lugar que invita a quedarse para siempre.

Renovar un salón que se ha mantenido en pie durante cuarenta años no es una tarea fácil. Cuesta deshacerse de unos muebles que han pasado media vida con nosotros. Por ello, os vamos a mostrar un ejemplo de cómo puede cambiar una estancia con unos sencillos pasos.

Para decorar esta sala vamos a retirar el antiguo papel que simulaba el gotelé y pintaremos la pared con un gris Nepal que gustará a toda la familia. Además para acentuar esa sensación de claridad y luminosidad, pintaremos las puertas correderas. A partir de ahora, la luz que entra por la ventana se podrá graduar con unos paneles japoneses que sustituirán a las viejas cortinas. El toque final, será la mesa: podréis conseguir una sala estilo Gaudí creando, azulejo tras azulejo, una mesa de mosaicos.

  • Herramientas
  • Atornillador
  • Espátulas
  • Mangos telescópicos
  • Taladro de percusión
  • Rodillos
  • Martillo
  • Espátula dentada
  • Llana de goma
  • Un paño
  • 1 esponja
  • Materiales
  • Pintura plástica
  • Masilla reparadora
  • Tablero de contrachapado de ocume
  • Tirafondos
  • Baldosas
  • Adhesivo para baldosas
  • Tacos
  • Pletinas de aluminio
  • Adhesivo ultra-fuerte
  • Cemento blanco
  • Agua
  • Jabón
  • 1 cubo
  • Sofá
  • Mesa
  • Fundas de butacas
  • Mueble de TV
  • Alfombra
  • Paneles japoneses
  • Composición de cuadros
Paso a paso para decorar una sala y darle un toque de estilo Gaudí

Paso 1
Transformaremos un salón con una decoración de hace cuatro décadas en una estancia llena de luz y de recuerdos: pintaremos desde las paredes hasta los zócalos con un gris cremoso que recuerda a Nepal; colgaremos con marcos modernos las fotos antiguas y recientes; y colocaremos un sofá, unas fundas adaptables y un mueble para la televisión. No podemos olvidarnos del elemento estrella, una mesa de mosaicos al estilo Gaudí.

Paso 2
Comenzaremos nuestro trabajo vaciando por completo el salón. Protegeremos el suelo con un plástico grande que evitará que se ensucie y procederemos a quitar el papel de la pared. Lo mejor es empezar con una espátula y cuando ya no podamos más, en las zonas difíciles esparciremos con un rodillo agua jabonosa para ablandar el papel.

Paso 3
Antes de pintar las paredes, taparemos los agujeros. Para ello, cogeremos una espátula y rellenaremos los agujeros con masilla reparadora. El excedente lo eliminaremos moviendo la espátula en varias direcciones.

Paso 4
Ahora, protegeremos aquellas zonas que no vayamos a pintar con cinta para pintar, recortaremos los ángulos y las zonas de difícil acceso, y pintaremos con un rodillo el resto de la superficie de color gris. Además, pintaremos los zócalos, la puerta y las cantoneras de blanco.

Paso 5
El siguiente paso será hacer un mosaico para una mesa. Primero, romperemos con un martillo algunas piezas de cerámica en distintos tamaños. Cogeremos un tablero de contrachapado de okume y presentaremos las piezas. Cuando nos guste el resultado, las pegaremos con adhesivo para baldosas.

Paso 6
Una vez fijadas todas las piezas, colocaremos cuatro pletinas de aluminio con un adhesivo ultra-fuerte. Los huecos, los rellenaremos cogiendo una espátula y una llana de goma, y aplicando una lechada. Para terminar la mesa de mosaico, pasaremos una esponja húmeda que retirará el exceso de cemento, y después un trapo seco.

Paso 7
Remataremos nuestro trabajo montando un modular de color blanco y cubriendo el suelo con una alfombra. Además, colocaremos un confortable sofá, una composición de cuadros y unas fundas elásticas que se pueden lavar. Las puertas correderas lucirán cristales nuevos y las cortinas las sustituiremos por unos originales paneles japoneses. Unos sencillos pasos con los que hemos logrado decorar una sala de estilo Gaudí.