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Local de estilo industrial

Local de estilo industrial

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Local de estilo industrial: Olatz de Ituarte que ha decorado un restaurante que lleva el mismo nombre que la calle donde está situado, Balmes de Barcelona.

Este restaurante ha sido transformado porque necesitaba otra decoración, otro ambiente diferente al original que combinara mejor con el tipo de comida que se sirve en el local. Una decoración sencilla, alegre y acogedor, ya que la zona donde está ubicado el restaurante (el ensanche de Barcelona), es muy árida, muy gris, con mucho asfalto y pocos árboles.

En la entrada al restaurante, la zona más cercana a la puerta, como el comedor es muy grande se ha creado una zona de cafetería para los clientes que quieran tomarse un café o merendar fuera de las horas de comida. Es un espacio recogido cercano a la barra.

El mobiliario imita piezas antiguas, en las que el hierro tiene un papel muy importante. Las lámparas que cuelgan del techo son muy industriales y de aspecto antiguo, aunque en realidad son piezas nuevas, pintadas y envejecidas para que parezcan antiguas.

En el centro del local, detrás de la barra se ha colocado una gran librería de vinos que rodea todo el espacio llegando hasta la parte de las cocinas. Este elemento sirve para unificar el local.

El ladrillo visto se ha pintado de color verde oscuro, la constante en todo el local. Es un tono muy oscuro que resalta gracias a la potente iluminación. En las paredes se han colocado murales con fotos de paisajes naturales de grandes dimensiones, que aportan color y vida al local.

La barra recorre todo el local. Por un lado, se quería conseguir el máximo número de comensales, por lo que se hicieron unos taburetes cómodos pero de tamaño reducido. Por otro, había que conservar la barra original, ya que es un elemento de alto coste que no podía ser reemplazada por una nueva. Por tanto, se mantuvo la encimera de roble, se limpió, se pintó la parte de abajo del mismo color que el resto del local, y se añadió una placa de acero en la zona más cercana al suelo para que la estructura resista mejor los golpes de los pies y sea más fácil de limpiar.

En la iluminación de la zona de la barra se optó por iluminar bien los vinos, ya que son una parte importante del menú. Se aprovecharon algunos carriles que estaban en los cortineros de las ventanas y se añadieron algunos más, para poner una luz continua que no calienta demasiado para no estropear los vinos. La mayor parte de los focos de este local son de leds, porque el consumo es mucho menor (92% menos que una bombilla convencional).

La cocina, situada al fondo está totalmente abierta, ya que tiene paredes de cristal y se puede observar todo lo que pasa en el interior.