Muebles

Cabecero mil flores

Apostamos por un elemento decorativo que vuelve a estar de moda en el mundo del interiorismo: las flores, de todos los tamaños y colores. Echamos mano de ellas para poner nuestro hogar a la última, convirtiendo nuestra cama en un pequeño jardín. Con un simple tablero y unas piezas tapizadas con diferentes telas compondremos un cabecero lleno de color pero, sobre todo, muy original porque, con un simple gesto, podremos cambiar de posición las piezas floreadas y dar un aspecto nuevo al cabecero.

  • Herramientas
  • Atornillador
  • Grapadora
  • Pinceles
  • Rodillo
  • Tijera
  • Buriles
  • Materiales
  • Tablero contrachapado de okume
  • 3 listones de madera de pino
  • Varios tableros de DM ( cortados en cuadrados)
  • 2 pletinas metálicas
  • Telas
  • Floca
  • Esmalte satinado
  • Lámina adhesiva efecto metal
  • 2 plafones de madera
  • 2 ménsulas de madera
  • Estaño
  • Cola blanca
  • Adhesivo universal
  • Pátina de óxido de estaño
  • Tiras de fijación crick
Paso a paso

Paso 1
Pintamos con dos manos de esmalte satinado de color negro los 4 listones con los que enmarcaremos el tablero de okume. Antes de aplicar el esmalte es conveniente dar una mano de imprimación para que la pintura se adhiera mejor a la superficie. La parte de atrás de los listones no la pintamos ya que irá contra la pared.

Paso 2
Fijamos los listones por todo el perímetro del tablero, uniéndolos con tirafondos por la parte trasera.

Paso 3
Damos la vuelta al tablero ya enmarcado y decoramos el frontal de los listones con unas tiras adhesivas con efecto metal.

Paso 4
Con pegamento universal pegamos una lámina de estaño sobre un plafón de madera. De esta manera fijamos superficialmente el metal antes de comenzar a amoldarlo al plafón.

Paso 5
Para realizar la técnica del repujado, es decir, para dar forma al estaño sobre el plafón de madera, utilizamos unos buriles con diferentes puntas, redondas o planas dependiendo de la forma que queramos moldear.

Paso 6
Envejeceremos el metal aplicando con un pincel una pátina de óxido de estaño. En unos minutos aparecerá el óxido, entonces, con algodón mágico, limpiamos el sobrante de la pátina.

Paso 7
Una vez que tengamos los dos plafones con la pátina de óxido de estaño, los fijamos en las esquinas superiores del cabecero con tiras de fijación crack.

Paso 8
Ya tenemos el marco del cabecero decorado, nos falta rellenar la zona central: el tablero. Encargamos cuadrados de DM , calculando bien su medida para que encajen en el tablero. Tapizamos cada tablero por separado. Entre el tablero y la tela colocamos una pieza acolchada de floca. Fijamos la tela con grapas por la parte trasera del tablero.

Paso 9
Colocamos los cuadrantes tapizados sobre el tablero pegándolos con tiras crack. De esta manera podremos cambiar su posición cuando queramos, creando así un nuevo diseño para nuestro cabecero.

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