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4 cuidados en el uso del lavavajillas

4 cuidados en el uso del lavavajillas

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En este artículo os ofrecemos un práctico y resumido manual de instrucciones que os ayudará a sacarle el máximo rendimiento.

El lavavajillas es un electrodoméstico común en nuestros hogares. Sin embargo, no siempre se le saca todo el partido posible o bien, en ocasiones, se hace un uso incorrecto de él. Existe el mito de que el lavavajillas es un derroche de agua y luz pero, en realidad, bien utilizado consume menos agua y electricidad que el lavado manual. Además de ahorrar tiempo y esfuerzo porque lava, aclara y seca la vajilla automáticamente. Te damos cuatro consejos que te resultarán de ayuda para usar el lavavajillas.

4 cuidados en el uso del lavavajillas

1. No metas utensilios de cocina no aptos para lavavajillas. Por ejemplo, existen objetos de plástico que no resisten el calor y pueden deformarse. Igualmente, hay platos y vasos pintados cuyos dibujos pueden deteriorarse. En estos casos, lo mejor es hacer la prueba lavando sólo una pieza para ver si resiste y, si no es así, lavar este tipo de vajilla a mano.

2. Retira los restos de comida para que la máquina no se atasque pero, una vez hecho esto y al contrario de lo que la gente opina, no es necesario pasar por agua la vajilla antes de introducirla en el aparato. Lo único que conseguimos al hacerlo es gastar el doble de agua.

3. Cuida la colocación de las distintas piezas en el interior del lavavajillas. Así:

  • Copas y vasos muy finos. No deben rozarse pues se quebrarían con facilidad.
  • Los envases de plástico. Siempre deben colocarse en la parte superior porque, debido al material del que están hechos, conviene alejarlos de la resistencia del aparato.
  • Los cubiertos. En el cesto y con el mango hacia arriba para facilitar su recogida y evitar cortes.

4. Evita malos olores. Para evitar los olores que, a veces, quedan en el interior del lavavajillas, existe un truco casero eficaz: pinchar unos clavos de especia en un limón y ponerlo en el interior de la máquina una vez que la hayamos vaciado. Si lo dejamos ahí hasta la siguiente vez que usemos el electrodoméstico, los malos olores serán historia.

Solo tienes que hacer un buen uso del lavavajillas y utilizar un detergente para lavavajillas de calidad para conseguir una vajilla limpia y brillante, y acabar con las manchas más difíciles sin tener que frotar a mano.

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