Economía

¿Quién paga las clases extraescolares de los niños de padres divorciados?

¿Quién paga las clases extraescolares de los niños de padres divorciados?

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Una vez divorciados llegan las dudas, ¿quién paga las clases extraescolares de los niños de padres divorciados? Los abogados de Legálitas nos responden.

Noviembre, 2015

Nos hemos divorciado, hemos firmado un convenio en el que se establece una pensión de alimentos, y creemos que está todo claro. Para nuestra sorpresa, a la hora de pagar unas gafas nuevas, los uniformes, un viaje, las clases de tenis… descubrimos que no es así. Uno entendió que estaban incluidos en la pensión y el otro que se pagaban aparte.

Nuestro Código civil en su art. 142 nos indica qué es lo que incluye la pensión de alimentos: “Se entiende por alimentos todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica. Los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aún después cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable.”

Esta definición deja evidentemente muchas dudas sobre qué se incluye exactamente en cada uno de los conceptos, lo que ha ocasionado que en muchas ocasiones los padres que no se ponían de acuerdo sobre quién debía abonar un determinado gasto acudieran a los Juzgados a fin de que se lo determinara el Juez.

Ha sido por tanto la jurisprudencia quien ha ido concretando qué gastos están incluidos o excluidos de la pensión de alimentos, debiendo así mismo definir qué tipo de gastos tienen que ser asumidos por los padres fuera de la pensión, al ser gastos necesarios aunque tenga carácter de extraordinario, distinguiéndolos así de otros gastos que también son extraordinarios pero tienen un carácter voluntario.

¿Qué gastos se incluyen en la pensión de alimentos?

Como hemos visto anteriormente, según la definición del art. 142 del código civil la pensión incluye los gastos indispensables del niño en cuanto a su sustento, vivienda, vestido, asistencia médica y educación. A estos gastos se les llama “ordinarios” ya que son habituales y periódicos y por tanto se puede hacer un cálculo anual de su cuantía. La periodicidad no tiene que ser necesariamente mensual. A modo de ejemplo los gastos de uniformes o material escolar se producen principalmente a principio de curso, por lo que su periodicidad es anual.

En cuanto a los gastos de “sustento y vivienda” comprenden la parte proporcional que corresponde al gasto del niño en los de la familia, en cuanto alimentación y gastos de la vivienda.

¿Cómo se calcula la pensión de alimentos?

Se suman los gastos ordinarios del niño durante una anualidad (incluidos los proporcionales de vivienda y sustento, como hemos comentado anteriormente) y se dividen entre 12 meses. Así obtenemos el gasto mensual, que es por tanto, un promedio.

Habrá meses en los que los gastos sean inferiores y otros en los que sean superiores, como en el inicio de curso, pero al ser una cantidad anual, prorrateada, se compensan unos con otros.

Partiendo de esos gastos, se fijará la cantidad que debe asumir a cada uno. El que no tiene la custodia abonará al otro una pensión “de alimentos” por cada hijo para cubrir la parte que le corresponde de esos gastos.

En caso de custodia compartida, solo en caso de que uno gane significativamente más que el otro se fijará pensión de alimentos, que deberá abonar el que gana más, ya que deberá asumir una parte mayor de los gastos ordinarios de los hijos.

¿Dentro de la pensión están los gastos de las clases extraescolares? ¿Y los de comedor?

Dentro de los gastos “educativos” se incluye no solo matrícula, mensualidades (en caso de que las haya por el carácter público o privado del colegio), material escolar, uniforme, etc., sino todos los necesarios para una educación entendida como integral.

Incluye por tanto una serie de gastos como el comedor y las actividades extraescolares siempre que ya las estuvieran realizando los hijos en el momento de la separación, cuando se estableció la pensión, ya que se entiende que se tuvieron en cuenta a la hora de hacer el cálculo.

¿Qué otros gastos deben abonar los padres?

Existen otros gastos que en el momento de fijar la pensión no se sabe si se producirán ni cuándo lo harán, y, en consecuencia, a cuanto pueden ascender. Son los llamados “gastos extraordinarios”.

Dentro de los gastos extraordinarios distinguimos dos tipos: necesarios y voluntarios.

Los gastos extraordinarios necesarios deben abonarse por los padres, al margen de la pensión. A modo de ejemplo tendrán esta consideración el cambio de unas gafas, una ortodoncia o unas clases extraescolares de apoyo que el hijo necesite por recomendación del centro escolar, aunque no las estuviera recibiendo en el momento de establecer la pensión.

Los gastos extraordinarios voluntarios son gastos extraordinarios que no son necesarios para el hijo y que no hay obligación de abonar. Si sólo uno de los progenitores quiere afrontarlo puede hacerlo pero no obligar al otro a poner su parte. Entrarían en esta categoría clases extraescolares que no estuviera recibiendo el hijo en el momento de la separación.

LegálitasGracias Legálitas y a su abogada Irene Culebras por colaborar con nosotros en la redacción y difusión de esta información que desde Hogarmania.com consideramos tan interesante.