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Ventajas y desventajas de los minicréditos online

Ventajas y desventajas de los minicréditos online

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Dinero rápido a través de Internet, ¿es una buena opción? El comparador HelpMyCash.com nos cuenta los pros y los contras de los minipréstamos.

Permiten conseguir importes reducidos –hasta 1.000 euros por lo general- a devolver en un plazo muy breve, alrededor de un mes. Se tramitan a través de Internet y el cliente recibe el dinero en apenas unas horas.

Así son los minicréditos online, un producto de financiación exprés que se ha asentado en España durante los últimos años. Pero no todo son aspectos positivos, la mala fama también les ha acompañado, sobre todo porque su precio es muy superior al de los préstamos tradicionales.

Desde la Asociación Española de Micropréstamos (AEMIP) señalan que un minipréstamo es adecuado si se necesita el dinero de manera puntual hasta la obtención de la siguiente nómina o ingreso, si se quiere pagar una compra no planificada o un gasto inesperado, o si se tienen ingresos regulares y se puede pagar el préstamo al vencimiento. Es decir, un uso responsable de este tipo de préstamos “mini” se basaría en utilizarlos para financiar gastos puntuales o imprevistos que requieren de una respuesta muy rápida y que, lógicamente, necesitan importes reducidos. Por el contrario, desde AEMIP señalan que utilizar estos productos para sufragar otra deuda o financiar un proyecto a largo plazo no sería conveniente.

5 pros de los minicréditos

La velocidad y la agilidad con la que se tramitan han sido dos de los principales ingredientes que han catapultado el éxito del sector. Acostumbrados a los plazos dilatados de la banca, las compañías de minipréstamos ofrecen un servicio virtual rápido y eficiente con la posibilidad de que el cliente reciba el dinero en unas horas, señalan desde el comparador de préstamos HelpMyCash.com.

Otra ventaja claramente asociada a estos productos es la posibilidad de conseguirlos a través de Internet, evitando desplazamientos a oficinas y las consiguientes colas. Además, al ser una solicitud telemática, el proceso es mucho más impersonal, por lo que el cliente evita tener que explicar cara a cara al prestamista para qué necesita el dinero, una situación que para algunos puede resultar incómoda.

Tampoco podemos olvidar el hecho de que las compañías de minicréditos se han abierto a un perfil de clientes tradicionalmente rechazados por la banca, como los clientes sin nómina o registrados en un fichero de morosos. Por lo que, en ocasiones, son la única alternativa para aquellas personas cuyo historial no resulta atractivo en el circuito oficial del crédito.

¿Y cuáles son los inconvenientes?

La principal pega es su precio. Su tasa anual equivalente supera, con frecuencia, el mil por ciento. ¿La razón? La TAE, que sí es útil para comparar préstamos a largo plazo, ya que permite averiguar el coste efectivo de un crédito a un año, no es útil para valorar el precio de un producto cuya vigencia no suele superar el mes. Para comparar las distintas ofertas y analizar su coste, vale la pena toma una medida estándar, por ejemplo, 100 euros prestados a 30 días, y comparar su coste entre los distintos minicréditos. La media suele ser de 30 euros.

No obstante, no hay duda de que son más caros que un préstamo bancario tradicional e, incluso, que una tarjeta de crédito, de ahí que no se deban usar en ningún caso como fuente de financiación habitual, solo como alternativa para aquellos casos en los que prime la urgencia y no se tenga acceso a otras fórmulas más económicas.

Por otra parte, la facilidad con la que pueden tramitarse (apenas se tarda unos minutos en enviar la solicitud por Internet) da pie a que, si no se hace un uso responsable, el cliente acabe sobreendeudado con más facilidad de la que creía.