Muebles

Realizar el cambio de armario en 6 pasos

Realizar el cambio de armario en 6 pasos

Autor:

Vamos a realizar el cambio de armario en 6 sencillos pasos, ya que cuando se acerca el otoño, el cambio de armario resulta obligatorio y supone una inversión de tiempo y espacio considerable. 

Llega el momento de decir adiós a los biquinis, las toallas de playa y las sandalias. La ropa de verano tiene que dejar el armario y dejar sitio a las prendas de la siguiente estación. Para realizar el cambio de armario, os proponemos una serie de pasos a seguir que nos han explicado desde Bluespace, consiguiendo que éste sea más rápido, efectivo y llevadero.

1. Limpia el armario 

Lo primero que tenemos que hacer es vaciar el armario y limpiar su interior, perfumándolo con lavanda para darle la bienvenida a la nueva estación. Para prevenir los malos olores y las polillas, podemos añadir naftalina, clavos, cedro, cáscaras de naranja y limón o saquitos de lavanda.

2. Lava y guarda la ropa o accesorios de verano en perfecto estado

La ropa se debe lavar y proteger con fundas. Si se trata de prendas delicadas es conveniente limpiarlas en seco en la tintorería. Con referencia al calzado, es aconsejable introducir cada modelo en una caja o bolsa individual, habiéndolos limpiado previamente. Si se trata de chancletas u otro calzado de plástico es conveniente limpiarlas en la lavadora o a mano con agua, jabón y un cepillo. En cuanto a las toallas de playa, es aconsejable lavarlas con poco suavizante para que no pierdan capacidad de absorción. Antes de doblarlas deben haber perdido toda la humedad para poder introducirlas en una bolsa de plástico adecuada que evite su deterioro.

Los bañadores tienen un tejido que merece especial atención ya que están expuestos al sol, a los bronceadores, al agua salada y al cloro de las piscinas. Para asegurar una correcta conservación de las prendas, primero de todo hay que lavarlas a mano con agua tibia y un poco de jabón sin suavizante, repitiendo una o dos veces. Luego, las dejamos secar al aire libre con los colores hacia dentro, evitando así que se deterioren. Una vez secadas por completo, se pueden guardar en una bolsa de tela o de cierre hermético evitando que quede presionada por otras prendas u objetos. 

En verano también utilizamos sombreros que se deben guardar en buenas condiciones hasta la temporada siguiente. Para ello, usa una caja de cartón donde quepa el sombrero sin doblar, que absorba la humedad y permita la circulación del aire. Antes de guardarlo, el sombrero debe estar completamente seco y limpio. En caso contrario se deberá secar al aire libre y limpiar las manchas con un poco de agua frotando suavemente. 

3. Almacena la ropa y los accesorios de verano

Para guardar la ropa, hay varias opciones. Podemos utilizar cajas de cartón o de tela, fundas, o bolsas de cierre hermético. Las cajas de cartón protegen la ropa de la humedad y de las polillas, mientras que las de tela permiten la transpiración. Para combatir las polillas también se puede introducir dentro de la caja un saquito de lavanda, clavos de olor o cedro como repelente y, a la vez, como perfume. Las bolsas de cierre hermético son muy útiles para embalar las prendas que no se vayan a usar durante un tiempo, ya que ocuparán mucho menos espacio. 

4. Busca el mejor sitio para guardar la ropa

Para almacenar la ropa y los accesorios, es importante buscar un espacio adecuado, seguro y limpio para evitar que se estropeen o deterioren. 

5. Ordena tu armario

Una vez guardada toda la ropa y los accesorios de verano, debes preparar las prendas que usarás durante los meses de otoño para empezar a llenar el armario. Es conveniente dividirla en aquella que te pones habitualmente y aquella que no, para evitar desordenarla a menudo. Una vez separada, ya la puedes colocar en el armario agrupándola en función del tipo de prenda (sport o de trabajo) o del color. 

6. Aprovecha tu armario

Para ganar espacio y evitar que se arrugue la ropa, utiliza todas las perchas del armario del mismo tamaño. También se pueden añadir estantes en algunos puntos, multiplicando la capacidad del armario.