Ropa y tejidos

La ropa: cuidados y mantenimiento

La ropa: cuidados y mantenimiento

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La ropa requiere unos cuidados y un mantenimiento específico, porque adores la ropa o detestes ir de compras, lo que tiene sentido es mantener las prendas en buen estado.

El vestuario supone una considerable inversión de dinero, tiempo y energía y a nadie le agrada la muerte prematura de una prenda querida. Los cuidados prolongan la vida de la ropa y ayudan a que conserven el buen aspecto. Estos son los puntos básicos para proteger la inversión en ropa:

Airea la ropa antes de ponértela 

¡Un momento! No guardes enseguida ese traje caro o el vestido tan bonito. Después de usar una prenda , cuélgala toda la noche fuera del guardarropa antes de guardarla. La ventilación alisa las arrugas y, al quitar humedad y olores, reduce la necesidad de someterla a una cara limpieza en seco.

Adiós a las perchas de alambre

Las perchas que regalan en las tintorerías no son adecuadas para las prendas de calidad. Los extremos se clavan en las mangas de las blusas y estiran la tela, y los bordes mal acabados se enganchan en el tejido delicado. Las perchas finas destrozan los hombros y no aguantan prendas pesadas. 

En seco

Desodorantes, lociones corporales y perfumes son un regalo para tu cuerpo y un riesgo para tu ropa. Las sustancias químicas de los cosméticos pueden dañar las fibras de la ropa, así que sécate antes de vestirte... y nunca apliques perfumes ni lociones sobre la ropa.

Ataca las manchas enseguida

En cuanto se fijan, las manchas son más difíciles o imposibles de quitar. Lava las prendas manchadas o envíalas a la tintorería lo antes posible. Si actúas velozmente tendrás mas posibilidades de resolverlo. 

Sacude la ropa

El polvo y la pelusa no sólo son antiestéticos, sino partículas abrasivas que pueden dañar las fibras de la ropa. Usa un quitapelusas y un cepillo para limpiar la ropa regularmente. 

Coser a tiempo

Solemos decir que es mejor solucionar los problemas cuando son pequeños. Remienda los sietes enseguida, antes de que crezcan Cuatro puntadas en el dobladillo descosido evitan situaciones embarazosas.

Manten el orden en el guardarropa

Además de resultar incómodos, los armarios atiborrados dañan la ropa. Aplastada, se arruga y la tela atrapa la humedad y los olores. Para mantenerla en buenas condiciones dale espacio.

Que el guardarropa sea como el desierto 

En climas húmedos, almacenar la ropa se convierte en algo aterrador. La humedad ambiental se posa en las prendas y fomenta su enmohecimiento. El espacio cerrado amplía ese efecto destructor y el resultado es olor a humedad y ropa arruinada. Usa productos deshumidificadores para el interior de los armarios y la conservación del vestuario. Contienen cristales que atraen la humedad y puedes ponerlo en un rincón para que absorban el exceso de agua.

Repele los insectos

Las polillas adoran los rincones del guardarropa y atacan fibras naturales como la lana y el algodón. Mantenlos a raya con tacos de cedro ecológicos. Colgados en perchas o en barras, los aceites esenciales del cedro repelen insectos; cuando el olor a cedro desaparezca, recupéralo lijando los tacos para dejar al descubierto un nuevo trozo de madera.