Ropa y tejidos

Toma el control de tu colada en 4 sencillos pasos

Toma el control de tu colada en 4 sencillos pasos

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Nuestra coach de hogar Azucena Caballero nos enseña cómo tomar el control de nuestra colada en cuatro sencillos pasos. Vamos a conocer sus consejos.

Hace poco te hablé de la importancia de mantener bajo control los armarios. Voy a dar por hecho que te estás poniendo las pilas con eso, y hoy vamos a ir a por el siguiente paso en cuanto al mantenimiento de tu ropa y del orden en tu hogar: la colada.

Sé por experiencia que a veces la colada asusta. Son muchas las veces en que veces dan ganas de mudarse a una colonia nudista solo por deshacernos del problema de la ropa, pero mientras vivamos en un planeta con cambios estacionales de clima, o sigamos en lugares donde culturalmente lo adecuado es vestirse en las situaciones de interacción social, asumámoslo, la ropa forma parte de nuestros días, la ropa que vestimos, la de cama, la mantelería, etc, toda esa ropa forma parte de nuestra colada, así que vamos a ocuparnos de ella para simplificar todo el proceso y que no se nos convierta en esas abrumadoras y amenazadoras montañas que nos mortifican y obsesionan cuando no las tenemos controladas.

Lo primero que vamos a hacer es dividir en pasos todas las tareas que tenemos que hacer para que nuestra colada sea fácil de gestionar:

1. Poner la lavadora. Separa en ropa delicada, blanca, negra y de color. Revisa los bolsillos de todas las piezas que vayas a meter. Pon el jabón y el suavizante, y escoge el programa que se ajuste a tus necesidades.

2. Secar la ropa. Saca la ropa de la lavadora y ponla en la secadora, añade una toallita (hoja) para secadora e inicia el ciclo. Otra opción es usar el tenderete de toda la vida y dejar secar la ropa al sol.

3. Doblar la ropa. En cuanto termine el ciclo de la secadora saca la ropa de dentro y dóblala de forma adecuada inmediatamente.

4. Guardar la ropa. Clasifica la ropa ya doblada para llevarla a su sitio rápidamente y guardarla.

Si queremos tener ropa limpia hay que lavarla, así que poner una carga en la lavadora a diario es algo que nos va a permitir que mantengamos a raya nuestra ropa, que hagamos que desaparezca la montaña de la ropa sucia, y que luego nunca más formemos montañas, a no ser por una causa excepcional, como regresar de un largo viaje con la ropa de todos sucia, o algo parecido, situaciones particulares, que en menos de una semana podemos volver a tener bajo control.

Si tienes una secadora lo ideal es que con ayuda del temporizador programes el tiempo que dura el ciclo que más usas de tu lavadora (suelen durar unos 40 minutos los más usados) y cuando este suene, cómo será cuando justo termina la lavadora, pasa la ropa a la secadora, y vuelve a programar el tiempo que tarde tu secadora en dejar la ropa seca (este tiempo varía bastante según marcas y modelos, las hay que en 40 minutos dejan la ropa seca y esponjosa, y otras que necesitan 100, calcula lo que tarda la tuya).

Una vez termine la secadora (si es que a esa hora estás en casa) haz los pasos 3 y 4 seguidos, del tirón, y en muy poco tiempo habrás solucionado el tema de la colada hasta el día siguiente. Ya puedes relajarte y dedicarte a cualquier otra ocupación. Si usas secadora, pero a la hora en que esta termina su ciclo no estás en casa, en ese caso, estás una situación parecida a si tiendes la ropa.

Si no tienes secadora, o si la tienes pero solo la usas cuando llueve, te conviene de todas formas que tu temporizador suene cuando la lavadora termina para sacar la ropa de la misma (la ropa dentro de la lavadora una vez el ciclo de lavado ha terminado solo se arruga, y como mucho puede criar moho, pero desde luego no vas a sacar nada positivo por dejar tu ropa húmeda y cerrada dentro de la lavadora durante horas). Cuando saques la ropa tiéndela, y como el proceso de secado al aire libre tarda bastante, y según el clima que haga ese día, etc, varía, lo mejor es que planifiques un momento durante la tarde (si no es que en ocasiones tengas que dejarlo incluso para la mañana siguiente) en que te dediques solo a eso. Lo ideal es que sea antes de hacer la cena, al menos antes de cenar.

Recoge la ropa del tenderete, y en ese mismo instante dóblala y guárdala. En cuanto la tengas doblada que ni se te ocurra dejarla encima de una silla o butaca para guardarla luego, ese es el inicio sin fin de la montaña de ropa que nos abduce. La única forma de controlar tu ropa es que, sin pensar, tal y como tengas la ropa doblada la guardes en su sitio. Ahora que tienes los armarios despejados te resultará fácil y cómodo, porque tienes espacio para todo, y cada pieza tiene su sitio.

Un truco para doblar la ropa y que no te resulte tan aburrido o pesado es que aproveches ese momento para al mismo tiempo mirar algo en la tele o e tu PC. Hay series de humor, cuyos capítulos duran solo unos 20 minutos, que te amenizan mucho esta tarea. De hecho puedes prepararte una taza de té, y que el momento de doblado sea una mezcla de ocio y organización, puedes convertirlo en un momento deseable del día.

Tener tu ropa en buenas condiciones y tu casa más despejada te hace sentir más feliz. Guarda toda la ropa, te lo mereces.

Azucena Caballero es coach para mamás multitarea a través de su web Educarpetas, experta en gestión del tiempo y productividad y autora de los libros “Organiza tu hogar en 30 días" y "Mamá, logra tus objetivos".