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Seguridad infantil en la entrada de la casa y escaleras

Seguridad infantil en la entrada de la casa y escaleras

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En el caso de la seguridad infantil, hay que prestar especial atención a la entrada de la casa y las escaleras.

La escalera no es un buen lugar para que el niño juegue y las entradas del hogar pueden ser peligrosas si consiguen abrir la puerta.  Asegurarte de que no haya juguetes tirados, instalar un punto de luz en el recibidor para ver por las noches o evitar jugar en los descansillos son algunos de los puntos claves a tener en cuenta en estas estancias.

Puerta delantera y trasera
  • Nunca dejes la puerta de la entrada a la casa abierta.
  • No permitas que el niño abra la puerta cuando llamen.
  • Pon un pestillo en la puerta, fuera del alcance de los niños. Si el niño es mayorcito y llega al pestillo, instala un cerrojo adicional más arriba y mantenlo cerrado. Instala una red de plástico de seguridad sobre las puertas de cristal, si están a menos de 80 cm del suelo, con el fin de evitar que los cristales salten si se rompen. Colocar cristal reforzado o laminado es aún mejor.
  • Pon unas pegatinas en la puerta de cristal para que se puedan ver más fácilmente, sobre todo en el caso de los niños.
  • Instala un punto de luz en el recibidor o en el descansillo para que el niño pueda ver si se levanta por la noche. Si no quieres que la estancia esté demasiado iluminada, utiliza una bombilla de bajo voltaje. Nunca cubras una lámpara con ropa, ya que puede prenderse fuego con facilidad.
Suelo

Los suelos de baldosas pulidos pueden ser muy resbaladizos para los niños pequeños, sobre todo cuando corren.

  • Pon adhesivos antideslizantes debajo de las alfombras.
  • Procura que el suelo de la entrada esté despejado de juguetes y trastos.
  • Comprueba la moqueta regularmente, por si hay agujeros o moqueta suelta que os pueda hacer tropezar, a ti o al pequeño.
Escaleras

Un niño no tiene la suficiente coordinación para bajar escaleras de forma segura hasta los tres años, como mínimo.

  • Instala barreras de seguridad al pie de las escaleras y en el descansillo superior, o bien en la puerta de la habitación del niño. Las barreras de seguridad deben estar homolagadas según la normativa europea, y la distancia entre los barrotes no debe ser superior a 6,5 cm. Abre siempre la barrera; no saltes por encima de ella, ya que el pequeño podría imitarte.
  • Comprueba las barandillas periódicamente: el pasamanos y los barrotes se deben asegurar. Los barrotes no deben estar demasiado separados. Si la distancia supera los 6,5 cm, se debe reducir colocando unas tablas. No dejes que el niño se suba a la barandilla.
  • Arregla la moqueta o los escalones sueltos o estropeados; constituyen un peligro.
  • No dejes que el niño juegue en los descansillos o en el rellano de la escalera, dado que los barrotes de las barandas pueden estar muy separados entre sí.