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¿Quién se queda a la mascota si nos divorciamos?

¿Quién se queda a la mascota si nos divorciamos?

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Si bien la inmensa mayoría de los hogares en los que vive una mascota, esta es considerada parte de la familia, a la hora de producirse una separación o divorcio la legislación actual en nuestro país no prevé medidas específicas para las mascotas.

Octubre, 2016

Nuestro Código Civil considera a las mascotas como bienes muebles que pueden ser objeto de propiedad, semovientes por su capacidad de moverse, pero muebles al fin y al cabo, susceptibles en el caso de un reparto de ser tasados y repartidos. Además hace referencia a una serie de medidas que deben adoptarse en caso de separación y divorcio respecto de los hijos en sus artículos 91 y siguientes, como la custodia, patria potestad, visitas... pero no se hace mención a las mascotas, por lo que no es posible solicitar en una demanda de separación o divorcio que el Juez se pronuncie sobre estas cuestiones por analogía a lo previsto sobre los hijos.

Si la mascota es de ambos y el matrimonio está en régimen de gananciales, dentro de la liquidación de los bienes gananciales los cónyuges podrán acordar cuál de los dos se lo queda o su copropiedad con un uso compartido del mismo, que no es lo mismo que un régimen de visitas o un pronunciamiento sobre custodia.

En caso de separación de bienes o de discrepancia sobre quién es el dueño de la mascota, será en un procedimiento declarativo ordinario donde se discuta a quien pertenece y cómo se reparte.

Aunque no hay mucha jurisprudencia al respecto, podemos mencionar como ejemplo la sentencia del Juzgado de Primera instancia de Badajoz de 7/10/2010 del juicio verbal 813/2010 que establecía una tenencia compartida de 6 meses cada uno en una pareja de hecho. Aunque en la prensa se indicó en algún artículo que esta sentencia establecía la custodia compartida de un perro, esto no es correcto. Lo que se establece es una propiedad compartida en la que cada uno puede disfrutar de su tenencia durante 6 meses.

Sin embargo, con independencia de quien sea el propietario, hay sentencias en las que, por la especial relación de la mascota con el niño, se la incluye en el régimen de visitas para que ésta acompañe al niño cuando está con el otro progenitor, como en la de la Audiencia Provincial de Madrid, Sección 22 en el recurso: 325/2015, donde se indica textualmente “Se concede a D. … un régimen de visitas flexible entre la menor y el padre, conforme a lo interesado por éste en su demanda, debiendo incluirse a la mascota de la menor, Jazz (un caniche mestizo), quien acompañará a la hija en sus visitas y/o estancias con el progenitor no custodio”.

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LegálitasGracias a Legálitas y a su abogada Sara García por colaborar con nosotros en la redacción y difusión de esta información que desde Hogarmania.com consideramos tan interesante.

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