Tecnología

Prevenir el ciberacoso o acoso en Internet a menores

Prevenir el ciberacoso o acoso en Internet a menores

Autor:

¿Es mi hijo una víctima de acoso en Internet? Es una de las preguntas que deben hacerse los padres ahora que las nuevas tecnologías, y concretamente Internet, están presente en todos los hogares.

Octubre, 2014

Cada vez es más usual ver a adolescentes y preadolescentes enganchados a Internet ya sea a través del smartphone, el ordenador o la tablet; y en cualquier lugar, en casa, en la calle, con los amigos, en el instituto o incluso en el colegio. Miriam García, abogada de Legálitas, comparte con nosotros este interesante artículo relacionado con la seguridad en Internet, cada día más comprometida.

Uno de los casos de ciberacoso escolar que más me llamó la atención fue aquel en el que un niño me contaba que había un “matón” en clase que le pegaba si no accedía a darle las claves de su perfil de Facebook para hacer publicaciones en su nombre metiéndose con otros chicos de clase. De esta manera, el problema para este niño era doble, las amenazas por parte del matón, y las amenazas que recibía de los otros chicos que pensaban que la víctima les insultaba a través de redes sociales. La madre me comentaba que no sabía todo esto, y que fue mientras le configuraba a su hijo la privacidad de su perfil de Facebook cuando detectó que su hijo tenía mucha gente agregada que ella no conocía y fue cuando el niño le indicó que era el “matón” de clase quien le agregaba a toda esta gente que él tampoco conocía, pero que no los borrara, porque se buscaría un problema en clase.

Un adulto sabe cómo manejar esta situación y buscar ayuda cuando es necesario, pero un menor, sin ayuda de sus padres, se ve “condenado” al abuso. Internet es una herramienta muy útil pues permite una sociabilización que la timidez del “cara a cara” a veces limita; pero también peligrosa en cuanto incrementa que la situación contraria, la del acoso, se produzca sin límites.

De hecho, ya se han dado casos mediatizados en los que el acoso a menores a través de Internet ha desembocado en tragedia, llevándolos tristemente incluso al suicidio. El gran problema del ciberacoso es la dificultad para detectarlo, ya que muchas veces por vergüenza o por miedo, el menor decide ocultarlo a los adultos de su entorno. En la calle uno puede visualizar estas situaciones, pero en Internet el acoso es silencioso salvo para aquel que lo sufre.

Es importante, distinguir las dos vertientes existentes de acoso online cuando de menores se trata, para estar alerta:

  • aquel que se produce entre iguales, por ejemplo, dos menores, también conocido como “ciberbullying”
  • aquel en el que un adulto busca un acercamiento sexual con un menor utilizando engaño, al que se ha denominado “grooming”.

En ambos casos, no se trata de nuevos delitos, sino que se trata de delitos que se cometen en un nuevo entorno: el tecnológico. Es por ello que, aunque la figura del ciberbullying como tal no se encuentre tipificada en el código penal, dependiendo de cómo se produzca este acoso cibernético podría ser calificado, entre otros, de amenazas, delitos contra la intimidad como descubrimiento y revelación de secretos, coacciones, o injurias y calumnias.

Otra de las situaciones de ciberacoso que puede producirse también frente a menores es la provocada por adultos que buscan satisfacer sus deseos sexuales. Aunque estas conductas son menos frecuentes que las primeras, desde Legálitas recomendamos adoptar las siguientes pautas para evitar, en la medida de lo posible, este tipo de situaciones:

4 pautas para prevenir el acoso en Internet

1. Sin llegar a invadir la intimidad de su hijo, revise qué tipo de páginas visita. Si no confía en una determinada página web, navegue por ella y busque opiniones sobre esa concreta página en Google. Normalmente las páginas que no son de fiar tienen comentarios en foros de otros padres que se alertaron antes que usted por ese mismo motivo.

2. Revise junto con su hijo la privacidad de las redes sociales que utiliza. Hacerle partícipe de una configuración más restrictiva mientras le explica las virtudes de sólo compartir contenido privado con quien conoce de verdad, hará que adopte esos buenos hábitos de uso.

3. Hágale entender que debe agregar a sus redes sociales sólo a gente que conozca en persona. La gente que no conoce en persona puede ser que no sea quien dice ser, y utilice esa información para finalidades malintencionadas.

4. Y por último, aunque Internet está llena de virtudes y puede ser una excelente herramienta bien utilizada; advierta a su hijo también de los peligros que puede entrañar por la facilidad que existe para mentir y la dificultad de determinar realmente quién está al otro lado de la pantalla.

LegálitasGracias a Legálitas y a su abogada, Miriam García por colaborar con nosotros en la redacción y difusión de esta información que desde Hogarmania.com consideramos tan interesante.