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Alegría de la casa

Alegría de la casa

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La alegría de la casa es muy fácil de cultivar, muy agradecida y muy florífera, produce nuevas flores continuamente. 

Nombre común: Alegría de la casa

Nombre científico: Impatiens Wallerana

Familia: Balsaminácea

Origen: India y China (Zonas tropicales y subtropicales)

Ubicación: Interior y exterior

Floración: Casi todo el año

Luz: Muy luminoso, semi sombra o sombra

Riego: Abundante, evitar encharcamiento

Abono: Abono de floración de forma continua 

Descripción de la alegría de la casa

Es muy fácil de cultivar, muy agradecida y muy florífera, produce nuevas flores continuamente. También es muy utilizada en jardinería exterior y existen infinidad de variedades con portes y colores de flor distintos, la mayoría en tonos pasteles.

La impatiens wallerana "Mini", con flores muy pequeñitas y de crecimiento contenido, que no supera los 25 cm. de altura, es la más apropiada para el cultivo en interior. Otra opción es la alegría de la casa de flor doble cuyas flores son más llamativas que las de la alegría de la casa común. Florecen prácticamente durante todo el año, aunque menos en invierno.

Luz para la alegría de la casa

Si se cultiva en exterior es preferible una exposición semisombría, evitando el sol directo del mediodía que marchitaría sus flores. Si se cultiva en interior es importantísimo que la planta tenga mucha luz, aunque evitando siempre el sol directo. Si no tiene suficiente luz, la planta dejará de florecer y crecerá descompensada, creando una mata raquítica y carente de color. Son perfectas para balcones y terrazas orientadas al este o al norte.

Riego de la alegría de la casa

Los riegos, tanto en interior como en exterior, han de ser abundantes ya que las alegrías exigen una tierra que esté siempre húmeda. Por tanto, es importante regarlas regularmente, incluso dejando que el platillo de la base del tiesto retenga el agua entre riego y riego. 

Abono de la alegría de la casa

Las alegrías son muy vigorosas y enseguida agotan los nutrientes disponibles en el sustrato. La falta de abono hará que la planta amarillée las hojas y que reduzca considerablemente la creación de nuevas flores. Transcurrido un mes desde que trasplantamos la alergría procederemos a abonarla semanalmente con un abono líquido de floración que se mezcla con el agua del riego. Este abonado continuado hará que la alegría no deje de florecer.