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Cuernos de alce

Cuernos de alce

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En esta ocasión os mostramos toda la información sobre la planta Cuernos de alce. Además descubriremos la manera de regarla y mantenerla en nuestros hogares.

Origen: Australia

Luz: de poco luminoso a muy luminoso

Temperatura ideal: 16-18 ºC

Temperatura mínima: 4-7 ºC 

Riego: pc. húmedo; pd. dejar secar capa superficial entre riegos

Fertilización: pc. cada mes; pd. cada 3 meses.

Descripción

El cuerno de arce es un helecho que proviene de las regiones tropicales de Australia, África y Asia, donde vive adherido a los troncos de los árboles de las selvas frondosas y húmedas. Este helecho tiene dos tipos de hojas: las de la base son hojas flexibles que la planta utiliza para sujetarse a las ramas de los árboles y que tienden a ponerse marrones. 

De esta base salen las hojas que suelen tener formas curiosas y partidas, semejantes a los cuernos de los alces, de donde viene su nombre común. El conjunto de estas hojas quebradas de porte colgante confiere al cuerno de alce un aspecto escultural único y singular. Es una planta epífita que desarrolla su sistema radicular en las horquillas de los árboles y lugares similares, por lo que apenas posee raíces, y por tanto no requiere ser trasplantada a un tiesto mayor.

Cuidados

El cuerno de alce no requiere un exceso de luz, pero exige un mínimo de luminosidad para asegurar un buen desarrollo. Lo más importante para que el cuerno de alce sobreviva es aportarle la suficiente humedad ambiental, para lo que debemos pulverizar sus hojas con agua tibia casi a diario. 

Los riegos se limitan a una vez cada 15 días, cuando procederemos a sumergir este helecho en un barreño o recipiente similar lleno de agua para luego dejar escurrir el excedente y volverlo a colocar en su lugar. El cuerno de alce, una vez que se hace al lugar que le destinamos, crecerá progresivamente creando nuevas hojas que van dotando de un porte colgante a la planta.

Consejos

Si nos fijamos en las hojas del cuerno de alce veremos que están cubiertas por una fina peluda blanquecina. Mucha gente asocia esta pelusa a suciedad y procede a eliminarla con una bayeta como si polvo se tratase. Ésta es una práctica que repercute negativamente en el crecimiento de la planta pudiéndola llegar a matar, por lo que tenemos que saber concienciarnos de que esa pelusa blanquecina no se debe de tocar.