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Aspidistra, características y cuidados

Aspidistra, características y cuidados

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La aspidistra es una planta de interior muy resistente, que crece y embellece el rincón al que se le destina, sin apenas requerir cuidados.

Nombre común: Aspidistra

Nombre científico: Aspidistra elatior

Origen: China, lejano oriente

Familia: Asparagaceae 

Ubicación: Interior o lugares sombríos

Luz: de poco luminoso a muy luminoso

Temperatura ideal: 13-21ºC

Temperatura mínima: 0-3ºC

Riego: pc. de moderado a poco; pd. dejar secar capa superficial entre riegos

Fertilización: pc. cada mes; pd. cada tres meses

Descripción de la aspidistra

Seguro que todos conocéis esta planta ya que se trata seguramente de una de las plantas de interior más habituales. Durante un tiempo dejó de estar de moda, pero ahora, sin duda, ha recobrado el lugar que se merece. La aspidistra es perfecta para aquellas personas que dicen tener mala mano con las plantas, ya que se trata de una planta extremadamente fuerte.

Cuidados de la aspidistra

Los cuidados son sencillos ya que prácticamente crecerá en cualquier lugar, tolera entornos sombríos con poca luz y por eso ha sido la planta típica de patios y portales. Evitaremos colocarla al sol directo, y siempre le destinaremos lugares sombríos. El exceso de sol puede amarillear las hojas y provocar raquitismo en el desarrollo de las mismas. 

Requiere pocos riegos, pudiendo dejarla largas temporadas sin regar sin que la planta se vea afectada; sin embargo es recomendable regarla cuando el sustrato se seque por la parte superficial. Durante la primavera, en cuanto veamos que empiezan a salir nuevos brotes, añadiremos abono al agua de riego, lo que ayudará a desarrollar hojas de mayor tamaño. 

Consejos para cuidar la aspidistra

La aspidistra suele acumular mucho polvo en las hojas, lo que anula el característico verdor de la hoja. Para limpiarla, podemos sacarla al exterior un día de lluvia y ella sola quedará limpia y saneada. Si no quieres esperar a un día de lluvia métela en la ducha, rocíala bien con agua templada y después pásale un paño empapado con cerveza por las hojas para incrementar el brillo de las mismas.

Foto principal: Nino Barbieri