Huerta

Preparar la huerta para el invierno

Preparar la huerta para el invierno

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Cuando llegan los primeros fríos, es el momento de empezar a acondicionar nuestra huerta para poder disfrutar de sus productos también durante el invierno.

Arrancar las plantas que hayan dado todo su rendimiento, eliminar las malas hierbas, voltear la tierra para que se oxigene y abonarla según sus necesidades son faenas que nos garantizarán una buena cosecha de invierno.

Y no olvidad que si depositamos todos los restos vegetales procedentes de la limpieza de huerta en la compostera, al cabo de poco tiempo obtendremos un abono de primera calidad y, además, contribuiremos a la sostenibilidad del planeta.

Paso a paso

Paso 1
Las judías verdes de la fotografía han dado toda su producción, por tanto, ha llegado el momento de arrancarlas.

Paso 2
Iremos eliminando la mata seca. A la hora de quitar la mata de las judías es muy importante dejar las raíces bajo tierra. Los soportes de caña de bambú que hemos utilizado para guiarlas los reciclaremos.

Paso 3
Las judías pertenecen a la familia de las leguminosas y, por tanto, se caracterizan por su capacidad de fijar el nitrógeno atmosférico. Esta función la realizan gracias a unas bacterias que viven bajo tierra: al asociarse a las raíces, crean unas pequeñas bolas que serán un abono natural que enriquecerá el siguiente cultivo. Por eso es tan importante rotar los cultivos de la huerta.

Paso 4
Para asegurarnos de no arrancar las raíces que fijan el Nitrógeno y enriquecen la tierra, cortaremos la mata de las judías verdes con unas tijeras de podar.

Paso 5
Toda la maraña de restos vegetales los depositaremos en la compostera. Al cabo de poco tiempo obtendremos un rico abono natural. Una vez eliminados todos los restos, voltearemos la tierra.

Paso 6
Este trabajo se puede realizar con la pala vertical, muy cómoda y práctica sobre todo cuando las tierras son pesadas, pero para tierras un poco sueltas como la nuestra es preferible emplear la horca.Con esta labor toda la tierra que ha quedado en el fondo y que ha ido compactándose con el paso del tiempo entrará en contacto con el aire y se enriquecerá: una tierra bien aireada será mucho más productiva porque permitirá un perfecto desarrollo de las raíces de las nuevas plantas.

Paso 7
Preparada la tierra, sólo tenemos que abonarla ligeramente puesto que hemos dejado las raíces de las judías verdes que ya contienen algo de abono.Podríamos utilizar abonos químicos de liberación inmediata o de liberación lenta pero, aunque resulta difícil de conseguir hoy en día, el estiércol sería el mejor abono para nuestra huerta. 

La alternativa ideal es el guano; después de que lo mezclemos bien con la tierra, ésta quedará preparada para cualquier cultivo invernal, como las escarolas o las coles.