Huerta

Plantar cebollas en la huerta

Plantar cebollas en la huerta

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En esta ocasión aprendemos a plantar cebollas en la huerta, que podremos cultivar desde la primavera hasta las variedades tardías de otoño. 

La cebolla es una planta de climas templados, aunque en las primeras fases de cultivo tolera temperaturas bajo cero, para la formación y maduración del bulbo, pero requiere temperaturas más altas y días largos, cumpliéndose en primavera para las variedades precoces o de día corto, y en verano-otoño para las tardías o de día largo. Muy adaptable, temperatura óptima 15º-23º C.

Prefiere suelos sueltos, sanos, profundos, ricos en materia orgánica, de consistencia media y no calcáreos. En terrenos pedregosos, poco profundos, mal labrados y en los arenosos pobres, los bulbos no se desarrollan bien y adquieren un sabor fuerte. Suelo blando y ligero sin encharcamientos de agua. Para obtener bulbos grandes se necesitan tierras bien fertilizadas. Las cebollas suelen reproducirse por semillas, pero algunas variedades generan pequeños bulbos junto al bulbo principal, que también se emplean para realizar nuevas plantaciones. 

La época de siembra varía según la variedad y el ciclo de cultivo. Trasplantar los plantones a mediados de primavera con una separación de 15 cm entre ejemplares y 25 entre hileras. Recortar la mitad de las hojas antes de plantar y no colocar los ejemplares muy enterrados. El primer riego se debe efectuar inmediatamente después de la plantación. 

Posteriormente los riegos serán indispensables a intervalos de 15-20 días. Se interrumpirán los riegos de 15 a 30 días antes de la recolección. El riego servirá de ayuda en intervalos secos, pero deje de regar una vez que los bulbos están formados y las hojas empiecen a doblarse hacia abajo. Es muy sensible al exceso de humedad, pues los cambios bruscos pueden ocasionar el agrietamiento de los bulbos. La limpieza de malas hierbas es imprescindible para obtener una buena cosecha, pues se establece una fuerte competencia con el cultivo, debido principalmente al corto sistema radicular de la cebolla. Cave el suelo, pero ligeramente para que las raíces no sufran. 

Recolección de las cebollas

Duración del cultivo de 80 a 150 días. Recolecta cuando los bulbos hayan crecido lo bastante y, si deseas almacenarlos, espera a que la parte superior se seque, rastrilla el suelo y deja las cebollas esparcidas al lado, por ejemplo, para que se sequen al sol. Recolectar en verano, cuando las hojas empiecen a amarillear. 

Después de recolectadas se suprimen las raíces y se entretejen las hojas, formando lo que vulgarmente se conocen como "ristras", las cuales se cuelgan en lugar seco y ventilado. También se pueden conservar amontonadas, formando una capa de 80 cm de espesor, aislada del suelo mediante un entramado de madera en graneros siempre secos y ventilados o en silos especialmente ideados al efecto; siendo las temperaturas bajas, el ambiente seco y la buena ventilación requisitos indispensables para una buena conserva