Jardín

Jardín con estanque (Parte 2)

Jardín con estanque (Parte 2)

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En esta ocasión vamos a ver la segunda parte de la creación de un jardín con estanque. Así terminamos de completar el jardín que comenzamos y puedes volver a ver desde desde aquí.

Este jardín está situado en un valle boscoso del norte de España y contiene dos estanques, uno superior que analizamos anteriormente aquí, y otro inferior del que hablaremos a continuación. Se trata de un jardín con muy poco césped, donde se ha usado de forma casi exclusiva para delimitar las zonas de paso, mientras que el resto del espacio se ha llenado con arbustos y plantas vivaces.

Por ejemplo, se ha aprovechado el aporte estético de las gramíneas, plantas que necesitan algo de humedad y que sorprenderán a finales de verano con unas inflorescencias en forma de espiga que captan la luz de forma única. En otoño e invierno se quedan completamente pajizas, pero tras la poda vuelven a brotar. Junto a las gramíneas vemos una planta que destaca por su porte y por su floración en forma de trompeta alargada y blanca, es la planta del tabaco silvestre

El estanque, rodeado de vegetación palustre, se puede utilizar como piscina natural sin ningún peligro para nuestra piel. Así podremos observar de cerca de los nenúfares y las carpas. En la parte trasera del estanque tenemos las hayas lloronas y los cerezos que forman una cortina vegetal que permite fusionar el paisaje colindante en el jardín. También se ha creado un puente con una tarima donde se han situado las hamacas que nos permitirán disfrutar de las vistas del estanque. 

Alrededor del estanque se ha creado una masa vegetal de bambú de follaje interesante, el pseudosasa japónica. Cuando se construye un estanque tenemos que prestar especial atención a los bordes para evitar que se vea el plástico o pvc. En esta ocasión, un cotoneaster sirve de bordura para uno de los laterales. En contraste con el orden del cotoneaster se encuentran las grandes hojas de las peltiphyllum peltatum y algunas flores silvestres que crecen de forma espontánea. 

El análisis de este jardín con estanque ha sido inspirador y nos ha servido para aprender a disfrutar de los espacios naturales. ¡Ya solo nos falta ponerlo en práctica! (U un poco de espacio, claro)