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Arco de jardín con planta de calabaza

Arco de jardín con planta de calabaza

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En esta ocasión os mostramos un arco o pérgola de jardín que está decorado con una planta trepadora: una planta de calabaza muy decorativa.

A la hora de componer un jardín podemos optar por diferentes estructuras. Una de ellas son los arcos de jardín o las pérgolas. En este briconsejo de jardinería os mostraremos cómo está decorado uno de estos arcos de jardín con una planta de calabaza, y las características más importantes de esta.

Tenemos una estructura de unos tres metros de altura que está cubierta por una planta trepadora de una calabaza. Esta planta se siembra en los meses de abril y mayo y durante todo el verano comienza a crecer y florecer, llegando a conseguir cubrir una estructura de gran tamaño. Lo más llamativo de este tipo de plantas en estas estructuras es que las calabazas se quedan suspendidas a unos 3 metros de altura creando unas zonas muy llamativas y originales.

En nuestro caso, tenemos una calabaza que es una variante de la variedad de la calabaza del peregrino o Lagenaria siceraria, también conocida con el nombre de porongo, mate, guaje, bule, jícaro o acocote.

Una de las características más llamativas de estas calabazas es que cuando comienzan a crecer tienen un color verde intenso, pero a medida que van madurando, la corteza comienza a quedarse muy dura y el interior se queda hueco. Es decir, toda la carne interior se descompone con el agua y solamente se queden las semillas. Además, la corteza comienza a adquirir un color marrón.

Históricamente, estas calabazas se han utilizado a modo de cantimplora como reserva de agua, y como flotadores. Al estar huecas en el interior, se podían atar varias calabazas a la cintura y se podían utilizar como si fueran un flotador.

En cuanto a la reproducción de estas plantas de calabaza, al igual que otras calabazas, provienen de semillas de una calabaza madre o una calabaza alargada. En nuestro caso, ha debido de ocurrir un fenómeno de hibridación típico que se puede dar entre calabazas, y han intervenido diferentes pólenes a la hora de polinizar la calabaza madre. Por ello, además de calabazas con forma alargada, también al algunas que tienen una forma de pera, una forma esférica, etc. También las hay con un aspecto parecido a la calabaza del peregrino, pero sin llegar a ser exactas.

Por último, hay que destacar la flor de la planta de la calabaza. La flor es de color blanca y muy decorativa. Lo más llamativo es que solamente se abren de noche o en días nublados. Por ello, los insectos que polinizan estas flores son insectos que se mueven durante la noche.