Arte floral

Composición con papiro

Composición con papiro

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En este trabajo de jardinería Iñigo Segurola realiza una composición con papiro y plantas acuáticas.

Nos gustan las plantas acuáticas, su elegancia, su frescura y ese verde siempre tan intenso... Y si no tenemos un estanque en nuestra casa os enseñaremos cómo podemos simular uno en una maceta.

Vamos a realizar una composición escogiendo diferentes plantas acuáticas, como el cyperus papyrus o el iris palustre, que pondrá la nota de color con sus preciosas flores. Pero antes de comenzar la plantación tendremos que preparar la tierra para que siempre esté húmeda. Es una tarea sencilla, sólo necesitaremos un tiesto sin orificios de drenaje y un sencillo truco que os enseñaremos en el proceso paso a paso, para conseguir que el sustrato se mantenga encharcado y nunca les falte el agua a nuestras acuáticas.

El cyperus papyrus o papiro fue una planta muy apreciada en Egipto ya que de ella extraían el papiro, antecesor del papel. Para conseguirlo, extendían todas las capas de los tallos de la planta y los dejaban secar hasta conseguir el material apropiado para escribir cómodamente.

  • Herramientas
  • 1 Cyperus Papyrus
  • 1 Carex
  • 1 Acorus
  • 1 Iris Palustre
  • Materiales
  • Maceta de cerámica de gran tamaño sin agujero de drenaje
  • Maceta de cerámica pequeña
  • Sustrato poroso de calidad
Paso a paso para hacer una composición con papiro

Paso 1
Llenamos la maceta con sustrato poroso especial para plantas acuáticas. En un lateral plantamos primero el Papiro que dará verticalidad y volumen a nuestra composición.

Paso 2
En el centro colocamos un pequeño tiesto de barro que nos servirá como chivato para controlar el nivel de humedad de la tierra. Alrededor del tiesto continuamos colocando más plantas. El acorus y el carex con sus finas y alargadas hojas darán movimiento y gracia a la plantación. Junto a ellos podemos introducir el toque de color con las flores del iris palustre.

Paso 3
Una vez que hayamos realizado la composición humedecemos la tierra y llenamos de agua el tiesto de barro. Cuando el agua baje a la mitad de su nivel volveremos a llenarlo para que nuestras plantas tengan siempre la humedad que necesitan, como si estuvieran junto a un estanque. El resultado está asegurado.