Plantación y trasplantes

Plantación de seto de abelias

Plantación de seto de abelias

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En esta ocasión vamos a realizar la plantación de seto de abelias en combinación con unas enredaderas, una tarea de jardinería muy decorativa.

En esta ocasión hemos escogido la parra virgen. Para obtener un resultado óptimo, lo primero que deberemos hacer es incorporar un poco de substrato para mejorar la calidad de la tierra que ya teníamos. Al hacerlo, airearemos la tierra, lo que facilitará el enraizado de nuestra plantación. Os mostramos todo el proceso paso a paso.

Paso a paso

Paso 1
Antes de proceder a la plantación abonaremos la tierra para potenciar un desarrollo mucho más vigoroso de todas plantas que coloquemos. En este caso, utilizaremos un abono que tiene nitrógeno estabilizado; no llega a ser un abono de liberación lenta pero el nitrógeno no se lavará inmediatamente y permanecerá más tiempo en la tierra que un abono convencional.

Paso 2
Con la tierra ya abonada y bien preparada hacemos la distribución que hemos decidido: las Abelias las hemos distanciado entre sí medio metro, y cada tres ejemplares de Abelia plantaremos una parra virgen.

Paso 3
Comenzaremos plantando la primera parra, que es una de las pocas enredaderas capaz de crecer sobre superficies de hormigón: ella sola es capaz de adherirse según va creciendo. Pero en este caso, se enredara sobre una superficie de mallazo creando un manto verde que, cuando llegue el otoño, cambiará de color adquiriendo unos tintes rojos realmente espectaculares.

Paso 4
Como estamos trabajando en un solado sobre el que prácticamente no tenemos tierra, las plantas que hemos comprado son jóvenes, pero crecerán perfectamente ya que la tierra está bien abonada

Paso 5
El seto de Abelias se caracteriza porque florecerá durante todo el verano: sus flores blancas contrastarán con el tono rojizo que irá adquiriendo la planta cuando vaya creciendo. Es un seto muy decorativo y que crece muy bien en toda la Península.

Paso 6
Tras realizar la plantación llega el momento del acolchado. No olvidéis que un buen acolchado mantendrá la humedad en la tierra y también evitará el nacimiento de hierbas no procedentes. Transcurrido un año tendremos un seto digno, que deberemos podar asiduamente para mantenerlo con la forma que deseemos.

Foto principal: jam343 (Flickr.com)